BIOETICA

RELACIÓN MÉDICO-PACIENTE Y CALIDAD ASISTENCIAL.

Entre los aspectos que se pueden analizar para estudiar la evolución de la relación médico-paciente en cuanto a la autonomía de éste último, señalaremos los siguientes: La constitución de la Medicina como ciencia. La medicina en el pasado ofrecía una mayor posibilidad de elección a los enfermos, por la coexistencia de diversos sistemas o teorías médicas que fueron perdiendo vigencia a favor de un único modelo: la Medicina oficial. Al constituirse la medicina científica, más centrada en la enfermedad y en los medios diagnósticos y terapéuticos, que en el mismo paciente, y expresada en un lenguaje científico. Se incrementó la distancia del paciente y de sus familias respecto del médico. El paciente, cada vez sabía menos y confiaba menos en sí mismo, mientras que el médico, por el contrario, cada vez contaba con más datos, con mejores medios diagnósticos y terapéuticos, por lo que incrementaba su capacidad de decisión.

Paradójicamente, el desarrollo científico empeoró la relación médico-paciente en un momento en que la medicina mejoró sensiblemente. Desde este punto de vista, a lo largo del siglo XX, los enfermos tuvieron menos autonomía que años atrás. El desarrollo de las especialidades y los cambios en la organización asistencia! producidos a lo largo del siglo XX. La medicina hospitalaria, la consolidación de los seguros de enfermedad y de los procesos de colectivización, como la Seguridad Social, todos ellos han modificado el modelo de la profesión médica y han favorecido la aparición de conflictos de interés derivados del hecho de tener que responder, sobre una misma actuación, ante distintos sujetos -el pagador o contratante y el paciente-con intereses diferentes.

La consideración de cuál ha sido la evolución de la práctica médica con relación a la información médica, condición imprescindible para que el enfermo pueda consentir a una actuación clínica. Es éste un aspecto en el que el parecer, por parte de los profesionales, no ha sido unánime, y que nos ofrece una interesante evolución a través del tiempo. A lo que hay que unir los cambios de una sociedad basada en el respeto a los derechos humanos y cada vez más intervencionista. Estamos en un tiempo de desarrollo de las responsabilidades sociales, tanto por parte de los médicos, como de los pacientes y sus familias. El derecho a la información epidemiológica, la no tolerancia de la irresponsabilidad ante la propia salud -tabaquismo, obesidad, etc.- y el desarrollo de la medicina preventiva, son ejemplos de ello.

Un aspecto ineludible en el actual debate sobre la autonomía del paciente es la cuestión económica, ya que el racionamiento en las prestaciones sanitarias condiciona la posibilidad de elección del paciente.

Con independencia de las cuestiones antes enunciadas, el hecho de contar con el enfermo en la asistencia médica no es nuevo: en la relación médico-paciente, el respeto mutuo es esencial. Ni el paciente, ni la familia pueden imponer un criterio de actuación que no sea profesional o que vaya en contra del parecer de un profesional.

El cuidar al paciente como misión, ¿es una actuación paternalista? Parece más bien una de las manifestaciones propias de la actividad clínica en la que "no es posible tratar de forma abstracta sino concreta e individual".

La significación de la interrelación entre el médico y el paciente -ha de ser fuertemente acentuada; ya que, en gran medida, el diagnóstico y el tratamiento dependen directamente de ella y el fallo del médico en establecer esta relación conlleva una gran pérdida de efectividad en el cuidado de los pacientes.

Son muchas las cuestiones que quedan abiertas. Es tiempo de intentar responder a los interrogantes que antes enunciamos. Es momento para reconsiderar la autonomía del enfermo, algo que no es nuevo en la práctica médica y que afecta directamente a los profesionales y a los enfermos, ya que está intrínsecamente unido a la relación médico-paciente.

Por relación médico-enfermo se entiende aquella interacción que se establece entre el médico y el paciente con el fin de devolverle a éste la salud, aliviar su padecimiento y prevenir la enfermedad. Para que el médico pueda aplicar sus conocimientos teóricos y técnicos al diagnóstico y tratamiento, necesita establecer este diálogo con el enfermo del que depende en gran parte el éxito terapéutico.

La relación médico-paciente, sigue siendo, por encima de los avances tecnológicos, tan importante para la práctica médica y tan imprescindible en la formación integral del médico, como siempre; o un poco más si cabe, dado el deterioro a que viene estando sometida dicha relación, tanto por la utilización hipertrófica de las medidas técnicas, como por la masificación asociada con las tendencias socializadoras y preventivas, que la Medicina ha experimentado en los últimos años.

La Moral es un valor por antonomasia y abarca de un modo integral la actividad humana. Ninguna otra disciplina puede jerarquizar tanto los valores humanos como la Moral. Toda ciencia es autónoma pero, al mismo tiempo, toda ciencia como actividad humana, es decir, realizada por y para el hombre en una dimensión histórica existencia!, no puede escapar a los límites que impone la Moral. Y esto es así porque el objetivo de la Moral es el hombre, y éste, como sujeto de finalidad inmanente y trascendente, es un valor supremo, superior a cualquier valor que pueda proporcionar la ciencia o la técnica. Hay quienes sostienen que la Medicina, como ciencia, podría encontrarse al margen de lo propiamente ético, moral y/o religioso. Pero estar al margen no significa estar en contra o ser contrario. El científico debe respetar las leyes y los deberes morales, tiene que poseer una orientación moral. Cuando hablamos de orientación moral en la Medicina no nos referimos específicamente a la ciencia médica como tal sino a sus representantes y cultores, y por ello sostenemos que la persona del médico y toda su actividad científica se mueve en el campo de la Moral. No es lógico hablar de oposición entre Medicina y Moral; esta última no entraña peligros ni obstáculos para él interés de la ciencia.

La Moral en Medicina no se refiere a los límites de las posibilidades y conocimientos teóricos y prácticos sino a los límites de los deberes y derechos del científico como persona; se refiere a la forma en que se alcanzan y se utilizan estos conocimientos.

El médico debe aprender que los dramas morales son tan reales como los fenómenos físicos y su importancia es mucho mayor. La autoridad moral del médico constituye la clave del éxito terapéutico. La técnica sola nunca podrá penetrar hasta la profunda raíz de ese ser misterioso llamado hombre, que tiene necesidades que ni la técnica ni la ciencia pueden satisfacer.

La ley moral nos enseña que la salud es la justa jerarquía de la persona y el hombre, como persona, posee un proyecto existencial con un destino eterno junto a una conciencia creadora que no está referida únicamente al mundo biológico sino también al mundo moral que él mismo puede entrever en las experiencias de su vida. Por desgracia observamos con demasiada frecuencia a médicos que viven atrapados en una sola dimensión en la que prevalece lo material, haciendo culto de la dinerolatría, transformándose en comerciantes de la salud, verdaderos opresores de los enfermos.

Características de la relación Médico-Paciente:

• La atención médica es una forma específica de asistencia, de ayuda técnica interhumana. Su especificidad le viene dada tanto por las especiales características del "objeto" a reparar que es un sujeto, un ser humano, como por algunas de las características de la técnica de reparación en la que participa como instrumento la misma personalidad de otro ser humano. En ambos casos, lo que hay que "arreglar" y el que "arregla", son personas humanas y la relación interhumana forma parte de la misma técnica.

• Como toda relación interhumana implica, en último término, actitudes de solidaridad con un prójimo actitudes de proximidad,  que necesita ayuda,  pero una ayuda y una solidaridad especialmente trascendentes, puesto que la enfermedad supone una necesidad, un sufrimiento, que implica al propio cuerpo, a la intimidad de la propia persona. De aquí que el instrumento más adecuado para la relación, sea la comunicación verbal y no verbal y el vínculo más apropiado la empatia o capacidad de ponerse en el lugar del otro, de sintonizar con sus vivencias.

Como toda relación interpersonal de ayuda tiene características, motivacionales y actitudinales, de dependencia y necesidad, de altruismo y ayuda desinteresada, de confianza, análogas a las de otras relaciones naturales de asistencia, desiguales y asimétricas: padres-hijos, maestros-alumnos. Por ello tiende a configurarse según dichos modelos relaciónales que favorecen las actitudes espontáneas de confianza y de altruismo en la relación y suponen, también técnicamente, el mejor vehículo para las medidas más técnicas.

Como toda relación de asistencia técnica tiene la formalidad de un contrato por el que el experto, el técnico, ofrece unos servicios o prestaciones al usuario de un bien como la salud que, al no ser sólo como todos un bien individual y privado, sino también social y público adquiere el carácter de hecho social. Desde este punto de vista la relación médico-enfermo "socialmente institucionalizada", estaría delimitada por las expectativas que la sociedad tiene de los roles, de los papeles, de médico y enfermo. De uno y otro se esperan una serie de comportamientos, de derechos y deberes, por los que ambos técnico y usuario se comprometen a administrar, cuidar y restaurar en su caso, el bien de la salud.

Tipos de relación médico-paciente según el grado de participación: Teniendo en cuenta el grado de actividad y participación de medico y paciente en la interacción, básicamente existen tres niveles o modalidades de relación médico-paciente.

a) El nivel 1, o de "actividad del médico y pasividad del enfermo", es el tipo de relación que se produce en situaciones en que el paciente es incapaz de valerse por si mismo: situaciones de urgencia médica o quirúrgica, pacientes con pérdida o alteración de conciencia, estados de agitación o delirio agudo, etc. En estos casos, el médico asume el protagonismo y toda la responsabilidad del tratamiento. El prototipo de este nivel de relación sería el que se establece entre una madre y su recién nacido: relación madre-lactante.

b) El nivel 2 o de "dirección del médico y cooperación del enfermo", es el tipo de relación que tiende a darse en las enfermedades agudas, infecciosas, traumáticas, etc., en las que el paciente es capaz de cooperar y contribuir en el;propio tratamiento. El médico dirige, como experto, la intervención adopta una actitud directiva, y el paciente colabora contestando a sus preguntas, dando su opinión, y realizando lo que se le pide. El prototipo de relación de nivel 2 sería el que se establece entre un progenitor y su hijo no adulto: relación padre-niño.

c) El nivel 3 o de "participación mutua y recíproca del médico y del paciente", es la forma de relación más adecuada en las enfermedades crónicas, en las rehabilitaciones postoperatorias o postraumáticas, en las readaptaciones físicas o psíquicas, y en general en todas las situaciones, muy frecuentes en el mundo médico actual, en que el paciente puede asumir una participación activa, e incluso la iniciativa, en el tratamiento: Así en pacientes diabéticos, enfermedades cardiacas, enfermedades de la vejez, etc., el médico valora las necesidades, instruye y supervisa al paciente, que, a su vez, lleva a cabo el tratamiento por si mismo, según lo programado, y con la posibilidad de sugerir otras alternativas o decidir la necesidad y prioricidad de una nueva consulta. El prototipo de relación que establecen es el de una cooperación entre personas adultas: relación adulto-adulto.

Como parece lógico, no es que haya un nivel de relación mejor que otro, pero sí uno más adecuado para un determinado padecimiento o una situación clínica dada. Frecuentemente médico y paciente tendrán que modificar su actitud a lo largo de una misma enfermedad y adoptar uno u otro tipo de relación de acuerdo con lo que permitan o requieran las circunstancias.

Tipos de relación médico-paciente según el grado de personalización:

Las fases por las que pasa la relación médico-enfermo según el distinto grado de relación interpersonal que adquiere la misma durante el acto médico. Así en una primera fase de llamada, el paciente acude al médico solicitando remedio para sus dolencias y el médico responde acudiendo a satisfacer las necesidades del enfermo. La relación entre un hombre experto y un hombre que sufre es todavía, desde el punto de vista interpersonal, anónima. En una-segunda fase de objetivación, el interés del médico se centra en el examen "científico" del proceso patológico, por lo que las relaciones personales pasan a un segundo plano, relacionándose con el paciente más como "un objeto de estudio" que como una persona.

Finalmente, en la fase denominada de personalización, realizado ya el diagnóstico y establecido el plan terapéutico, es cuando el médico se relaciona, por fin, no sólo con un hombre que sufre o un "caso", sino con una persona enferma determinada, que es ya "su" enfermo.

Tipos de relación médico-paciente según el objetivo de la relación: Otra forma de entender la relación médico-paciente distingue dos tipos de relación según que la interacción entre el médico y el enfermo sea directamente interpersonal o se halle mediatizada por el órgano enfermo.

En el modelo interpersonal de relación, la enfermedad es considerada como un todo el trastorno forma parte del paciente y se produce una implicación personal en la relación, ya que ésta se establece directamente entre dos personas entendidas en su globalidad afectivo-intelectual. El médico no sólo ve el órgano enfermo, sino la totalidad del paciente, lo somático y lo psíquico. La actitud del terapeuta resuena sobre la del paciente, de modo que "se pasa de la medicina de una persona a la medicina de dos personas". Es la relación que se utiliza en psiquiatría y más aún en psicoterapia.

En el modelo técnico de servicio de la relación, la atención se centra en el órgano "que no marcha bien" y el paciente adquiere connotaciones de cliente que solicita la reparación del mismo. Se trata de una relación más pragmática, operativa y funcional, dirigida a la obtención de información sobre la alteración del órgano y el tipo de restauración que se pretende. Es el modelo de relación que caracteriza la práctica médica general y las especialidades médicas, y que, si se exagera, corre el peligro de ignorar la personalidad o incluso parcelar el cuerpo físico del paciente, tratando al órgano enfermo, como si de un auténtico objeto se tratara.

Sin duda que ambos modelos se complementan, aunque el objetivo principal de la relación puede variar, según el momento de que se trate. El médico debe prestar atención a los síntomas y a los exámenes de laboratorio, pero sin desatender la relación con el paciente, que es la que le va a proporcionar la comprensión tanto de los síntomas y de su elaboración psicológica como del paciente en su totalidad.

PROBLEMAS BIOÉTICOS:

ABORTO.

El aborto es la interrupción del embarazo antes de que el feto pueda desarrollar vida independiente. Se habla de parto prematuro si la salida del feto desde el útero tiene lugar cuando éste ya es viable (capaz de una vida independiente), por lo general al cabo del sexto mes de embarazo.

Tipos de aborto. El aborto puede ser espontáneo o inducido. Los fetos expulsados con menos de 0,5 kg de peso o 20 semanas de gestación se consideran abortos.

a) Aborto espontáneo. Se calcula que el 25% de todos los embarazos humanos finalizan en aborto espontáneo, y tres cuartas partes de los abortos suceden en los tres primeros meses de embarazo. Algunas mujeres tienen cierta predisposición a tener abortos, y con cada aborto sucesivo disminuyen las posibilidades de que el embarazo llegue a término.

Las causas del aborto espontáneo no se conocen con exactitud. En la mitad de los casos, hay alteración del desarrollo del embrión o del tejido placentario, que puede ser consecuencia de trastornos de las propias células germinales o de una alteración de la implantación del óvulo en desarrollo. También puede ser consecuencia de alteraciones en el entorno materno. Se sabe que algunas carencias vitamínicas graves pueden ser causa de abortos en animales de experimentación. Algunas mujeres que han tenido abortos repetidos padecen alteraciones hormonales. Otros abortos espontáneos pueden ser consecuencia de situaciones maternas anormales, como enfermedades infecciosas agudas, enfermedades sistémicas como la nefritis, diabetes o traumatismos graves. Las malformaciones y los tumores uterinos también pueden ser la causa; la ansiedad extrema y otras alteraciones psíquicas pueden contribuir a la expulsión prematura del feto.

El síntoma más común de una amenaza de aborto es el sangrado vaginal, acompañado o no de dolor intermitente. Sin embargo, una cuarta parte de las mujeres gestantes tienen pequeñas pérdidas de sangre durante las fases precoces del embarazo, y de éstas el 50% llevan el embarazo a término. El tratamiento para una situación de riesgo de aborto consiste en llevar reposo en cama. En mujeres con varios abortos puede ser necesario el reposo en cama durante todo el embarazo. El tratamiento con vitaminas y hormonas también puede ser eficaz. En ocasiones deben corregirse quirúrgicamente las anomalías uterinas si son causa de abortos de repetición.

En un aborto espontáneo, el contenido del útero puede ser expulsado del todo o en parte; sin embargo, en ocasiones, el embrión muerto puede permanecer en el interior del útero durante semanas o meses: es el llamado aborto diferido. La mayor parte de los médicos recomiendan la escisión quirúrgica de todo resto embrionario o placentario para eliminar las posibilidades de infección o irritación de la mucosa uterina.

a)      Aborto inducido. El aborto inducido es la interrupción deliberada del embarazo mediante la extracción del feto de la cavidad uterina. En función del periodo de gestación en el que se realiza, se emplea una u otra de las cuatro intervenciones quirúrgicas siguientes: la succión o aspiración puede ser realizada durante el primer trimestre (hasta la duodécima semana). Mediante el uso de dilatadores sucesivos para conseguir el acceso a la cavidad uterina a través del cérvix (cuello del útero), se introduce un tubo flexible conectado a una bomba de vacío denominado cánula para extraer el contenido uterino. Puede realizarse en un periodo de tiempo que va de cinco a diez minutos en pacientes no internadas. A continuación se introduce una legra (instrumento metálico en forma de cuchara) para eliminar por raspado cualquier resto de las cubiertas uterinas. El método de aspiración, introducido en China en 1958, pronto sustituyó al método anterior de dilatación y legrado (en el que la legra se utilizaba para extraer el feto). Durante la primera parte del segundo trimestre la interrupción del embarazo se puede realizar por una técnica especial de legrado-aspiración combinada a veces con fórceps, denominada dilatación y evacuación (DE). La paciente debe permanecer ingresada en el hospital puesto que puede haber hemorragias y molestias tras la intervención. A partir de la ' semana 15 de gestación el método más empleado es el de infusiones salinas. En esta técnica se utiliza una * aguja hipodérmica o un tubo fino para extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico del útero a través de la pared abdominal. Este líquido es sustituido lentamente por una solución salina concentrada al 20%. Entre 24 -y 48 horas empiezan a producirse contracciones uterinas, que producen la expulsión del feto y la paciente J puede abandonar el hospital uno o dos días después. Los abortos tardíos se realizan mediante histerotomía: se  trata de una intervención quirúrgica mayor, similar a la cesárea, pero realizada a través de una incisión de menor tamaño en la parte baja del abdomen. Como alternativa a estos procedimientos, existe una pildora denominada RU-486 que bloquea la hormona progesterona y es eficaz en los

Primeros 50 días de gestación. La RU-486 se desarrolló en Francia y en 1988 se legalizó su uso.

 

Los abortos del primer trimestre son relativamente sencillos y seguros cuando se realizan en condiciones clínicas adecuadas. Los riesgos de complicaciones aumentan de manera paralela a la edad de la gestante y consisten en infecciones, lesiones del cuello uterino, perforación uterina y hemorragias. Hay   * situaciones clínicas concretas en las que un aborto inducido, incluso tardío, supone menor riesgo para la   J paciente que la terminación del embarazo.

Regulación del aborto. En la antigüedad la realización de abortos era un método generalizado para el control de natalidad. Después fue restringido o prohibido por la mayoría de las religiones, pero no se consideró una acción ilegal hasta el siglo XIX. El aborto se prohibió para proteger a las mujeres de intervenciones   d quirúrgicas que, en aquella época, no estaban exentas de riesgo; la única situación en la que estaba permitida   * su práctica era cuando peligraba la vida de la madre. En ocasiones también se permitía el aborto cuando había riesgos para la salud materna.

Durante el siglo XX la legislación ha liberalizado la interrupción de embarazos no deseados en diversas situaciones médicas, sociales o particulares. Los abortos por voluntad expresa de la madre fueron legalizados primero en la Rusia posrevolucionaria de 1920; posteriormente se permitieron en Japón y en algunos países de    * la Europa del Este después de la Segunda Guerra Mundial.

A finales de la década de 1960 la despenalización del aborto se extendió a muchos países. Las razones de estos cambios legales fueron de tres tipos:

1) El infanticidio y la mortalidad materna asociada a la práctica de abortos ilegales;

2) La sobrepoblación mundial.

3) El auge del movimiento feminista. Hacia 1980, el 20% de la población mundial habitaba en 3 países donde la legislación sólo permitía el aborto en situaciones de riesgo para la vida de la madre. <<

Otro 40% de la población mundial residía en países en los que el aborto estaba permitido en ciertos supuestos —riesgo para la salud materna, situaciones de violación o incesto, presencia de alteraciones congénitas o genéticas en el feto— o en situaciones sociales especiales (madres solteras o con bajos ingresos). Otro 40% de la población mundial residía en países donde el aborto estaba liberalizado con las únicas condicionantes de los plazos legales para su realización. El movimiento de despenalización para ciertos supuestos, ha seguido creciendo desde entonces en todo el mundo y ha sido defendido en las conferencias mundiales sobre la mujer,      especialmente en la de Pekín de 1995, aunque todavía hay países que sobre todo por razones religiosas se ven presionados a mantener legislaciones restrictivas y condenatorias con respecto al aborto.

Argumentos usados para oponerse al aborto, nótese que el fondo del asunto es ¿dónde empieza la vida? Y así los que dicen no al aborto se apoyan en general en los siguientes argumentos expresados los Autores: Vega J, Queipo D, Martínez Baza P. en su trabajo “BIOÉTICA EN EL INICIO DE LA VIDA (¿QUIEN ES EL EMBRION?)” que dice:

En las dos últimas décadas, algunos han puesto en duda que el embrión humano, desde el primer momento de su concepción sea un individuo de la especie humana, y de que se trate de una persona humana. ¿Cuándo comienza la vida humana?, ¿en qué momento, en consecuencia, adquiere el embrión humano su estatuto biológico, moral y legal?, son pues las cuestiones que centran el debate ético en el inicio de la vida. Sobre estos temas se hacen a continuación algunas consideraciones. El preembrión o proembrión es el nombre dado por algunos autores al embrión humano durante los primeros catorce días días tras la fecundación. Para algunos, habría que tener "cierto respeto" hacia ese "conjunto de células envueltas en la zona pelúcida", pero no se trataría de un ser humano ya que en los primeros catorce días es posible la gemelación, las células son totipotenciales, no se ha formado la línea primitiva, no se ha completado la nidación y son frecuentes los abortos espontáneos; en todo caso, no sería aún una persona humana.

Los datos embriológicos permiten afirmar que desde la fecundación existe un individuo de la especie humana; existen cuatro características fundamentales que lo justifican:

1.- Novedad biológica.

Nace algo nuevo al fundirse los núcleos de las células germinales; no se ha dado ni se dará una información genética exactamente igual. Ahí está escrito el color de los ojos, la forma de la nariz, etc. Se trata de un ser biológicamente único e irrepetible.

2.- Unidad.

Si se trata de una individualidad biológica, de un todo compuesto de partes organizadas, tiene que haber un centro coordinador; es el genoma el centro organizador que va haciendo que se den las sucesivas fases en esa novedad biológica de forma armónica.

3.- Continuidad.

No existe ningún salto cualitativo desde la fecundación hasta la muerte; no puede decirse que en un momento es una cosa y más adelante otra diferente; todo el desarrollo está previsto en el genoma. Desde la fecundación existe un individuo de la especie humana que se va desarrollando de manera contínua.

4.- Autonomía.

Desde el punto de vista biológico, todo el desarrollo sucede desde el principio hasta el final de manera autónoma. La información para dirigir esos procesos viene del embrión mismo, de su genoma. Desde el inicio, es el embrión quien pide a la madre lo que necesita, estableciéndose un "diálogo químico".

Ya se han mencionado las objeciones a que el preembrión sea un individuo de la especie humana; vamos a analizarlas brevemente a continuación.

- La posibilidad de gemelación en las dos primeras semanas de vida; si el preembrión se puede dividir en dos, entonces no es un individuo.

La afirmación de la última frase no es cierta; por ejemplo, un rosal es un individuo biológico, pero se puede cortar y plantar una de sus ramas y nace un nuevo rosal, una ameba es también un individuo biológico, aunque pueda dividirse y dar lugar a otras amebas. Individuo no es igual a indivisible; individuo es lo indiviso en sí y dividido de otras cosas. Un individuo puede ser dividido, es divisible, como puede ocurrir con el preembrión.

- La totipotencialidad de las células del preembrión. Si una de las células puede dar lugar a otro individuo o incluso a la placenta, ¿cómo el blastómero puede ser un individuo?. Cita en pro de reconocer como individuo al proembrión a Orfila VII 1995; 433-435 (S.E. de Medicina Legal y Forense)

REPRODUCCIÓN ASISTIDA.

La reproducción asistida es el grupo de técnicas cuyo objetivo es resolver los problemas de esterilidad que afectan a un número cada vez mayor de parejas. En los últimos 50 años su desarrollo ha sido considerable, planteando nuevos dilemas éticos y terapéuticos. Dependiendo de la causa de la esterilidad la técnica que se emplea es diferente: estimulación hormonal de la ovulación, inseminación artificial, fecundación ¡n vitro con transferencia de embriones, transferencia intratubárica de gametos o inyección intracitoplasmática de espermatozoides.

Por lo general, la estimulación hormonal de la ovulación forma parte de las técnicas habituales de reproducción asistida. La estimulación de los ovarios de la mujer con el fin de obtener varios óvulos maduros se consigue empleando hormonas como la HCG (gonadotropina coriónica humana), la FSH (hormona foliculoestimulante), la LH (hormona luteinizante), la HMG (gonadotropina menopáusica humana), la GnRH (hormona liberadora de gonadotropinas), el clomifeno (estrógeno) o la bromocriptina (inhibidor de la prolactina), en combinaciones múltiples y en dosis y posología variable. No es infrecuente que esta hiperestimulación ovárica provoque una ovulación múltiple.

En la inseminación artificial el semen, que procede de la pareja o de un banco de semen, se introduce en el canal cervical o en el interior de la cavidad uterina.

En la mayoría de los casos, es necesario recurrir a la fecundación in vitro con transferencia de embriones; esta técnica consiste en la fecundación fuera del organismo materno. La fecundación en el laboratorio origina uno ó varios cigotos (unión de óvulo y espermatozoide) que sufren un proceso de división celular y dan lugar a uno o varios embriones, los cuales se introducen (transferencia de embriones) en el aparato genital de la mujer.

Otra técnica empleada con frecuencia variable es la transferencia intratubárica de gametos (GIFT), que consiste en introducir de forma simultánea óvulos y espermatozoides en el interior de las trompas de Falopio. En este caso, la fecundación se produce de forma natural en las trompas. En el caso de la inyección intracitoplasmática de espermatozoides, ésta se realiza fuera del organismo materno. Una vez obtenido el embrión, éste se transfiere.

Las técnicas de reproducción asistida se acompañan de una proporción significativa de abortos (entre el 20 y el 25%) y de embarazos múltiples (15%).

OBJECIONES

Introducción

La clonación humana consiste en copiar intencionalmente el código genético de una persona con el propósito de crear otra persona con el mismo material genético. Esto crea una vida humana nueva e individual basada en el modelo genético de un sólo donante o un sólo progenitor en vez de dos. Este proceso es asexual.

Clonación reproductiva:

Tiene como objetivo obtener individuos adultos. Se presenta como una moderna técnica de reproducción asexuada asistida. Es decir, aparece como una alternativa a personas que no pueden tener hijos de manera sexuada (ausencia de gametos, solteros, parejas del mismo sexo), y que no aceptan tener hijos con dotación genética parcial o totalmente distinta de la suya. Algunos científicos se han mostrado partidarios de obtener seres humanos adultos por clonación.

Objeciones prácticas:

Bajo porcentaje de éxitos. La oveja Dolly fue la única oveja adulta que se consiguió después de 277 intentos

· Alto número de óvulos requerido.

Objeciones éticas:

· Derecho a un padre y una madre

· Ser querido por sí mismo y no para conseguir un fin, como emular o reemplazar a alguien.

· Posibilidad de alteraciones o enfermedades en los clones

Clonación terapéutica

Las principales investigaciones en clonación terapéutica humana van dirigidas a conseguir tejidos para trasplante a personas adultas, medicina reparadora, obviando el riesgo de rechazo.

La clonación terapéutica implica la destrucción posterior del embrión clonado del que se han extraído las células de la Masa Celular Interna, fuente de los tejidos para transplante. Ello suscita graves implicaciones éticas, que han provocado recelo en una parte importante de la comunidad científica.

Tipos de clonación según el método

Partición (fisión) de embriones tempranos: analogía con la gemelación natural. Los individuos son muy semejantes entre sí, pero diferentes a sus padres. Es preferible emplear la expresión gemelación artificial, y no debe considerarse como clonación en sentido estricto.

Paraclonación: transferencia de núcleos procedentes de blastómeros embrionarios o de células fetales en cultivo a óvulos no fecundados enucleados y a veces, a zigotos enucleados. El progenitor de los clones es el embrión o feto.

· Clonación verdadera: transferencia de núcleos de células de individuos ya nacidos a óvulos o zigotos enucleados. Se originan individuos casi idénticos entre sí (salvo mutaciones somáticas) y muy parecidos al donante (del que se diferencian en mutaciones somáticas y en el genoma mitocondrial, que procede del óvulo receptor).

Los inicios de la clonación: El tema de clonar embriones humanos comenzó a sonar a mediados de 1998, cuando dos equipos de investigadores estadounidenses consiguieron aislar y cultivar, en laboratorio, una célula madre. Así se llaman las células que originan los 210 tejidos de un organismo humano.

Uno de los primeros avances fue logrado al mismo tiempo por un equipo de la Universidad de Wisconsin, en Madison, y por otro de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore. Cada grupo avanzó por un camino distinto, pero llegaron a los mismos resultados. Lograron aislar y después cultivar las llamadas "células germinales", que se forman apenas se unen el espermatozoide y el óvulo. Los dos grupos utilizaron células en distintos estadios de desarrollo. Ahora, la legislación británica autoriza la clonación de estas células y su uso terapéutico hasta el día 14 de la gestación.

El interés en aislarlas reside en que estas células son capaces de originar tanto las células que forman el corazón como las del tejido nervioso o las de la piel. Es decir, son las que van a diferenciarse durante el estado embrionario para conformar las distintas partes del cuerpo humano.

Pero la mirada científica no se concentra sólo en señalarlas como células "pluripotentes". Ellas podrían formar parte de una reserva, un banco de tejidos de los laboratorios que reemplazaría a las células dañadas durante el transcurso de la vida.

Sin embargo, estas células madre −como señalan los pro−vida− pueden ser obtenidas de células madre extraídas de adultos, y no hay necesidad de clonar embriones humanos que luego serán eliminados.

Aplicaciones

· Como solución a las parejas con dificultades para tener descendencia de forma tradicional.

· Disponer de copias para realizar investigación básica en biología del desarrollo.

· Modelos animales de enfermedades humanas.

· Ayuda en la conservación de especies amenazadas

- Estudiar el desarrollo precoz del embrión o la diferenciación celular y sus desajustes que originan los cánceres.

· Tratamiento de enfermedades como Parkinson o Alzheimer

· Obtención de productos de aplicación farmacológica (hormona del crecimiento)

- Obtención de estirpes de células precursoras o stem cells a partir de médula ósea o del cordón umbilical (enfermedades oncohematológicas)

· Copiar clones de ganado con rasgos especiales, sin los avatares de la reproducción sexual

Obtención de órganos para trasplantes de una persona a sí misma. Una persona con insuficiencia hepática, puede clonarse y obtener un feto que le proporcione un hígado que sea absolutamente compatible y no le genere rechazo inmunológico.

· Obtención de células Stem o sea células totipotenciales que sean útiles para el tratamiento de diversas enfermedades degenerativas (Parkinson, Alzheimer, etc.) y otras.

·

Los padres pueden producir un clon de un hijo enfermo para que provea médula ósea u otros elementos corporales para salvar la vida, que pueden ser obtenidos con un riesgo relativamente bajo para el clon.

· Los clones podrían ser producidos para proveer órganos para transplantes, aunque los transplantes podrían poner en peligro o aun poner fin a la vida de un clon.

· Otros clones podrían ser producidos con capacidades mentales inusualmente altas o bajas que los adecuaría para hacer tareas socialmente necesarias; por ejemplo, resolución de problemas desafiantes o trabajo servil.

Legislación España

El apartado 3 del artículo 160 del Código Penal, ley orgánica 10/1995 de 23 de noviembre dice que se castigará con la pena de prisión de uno a cinco años y además la inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio de seis a diez años la creación de seres humanos idénticos por clonación u otros procedimientos dirigidos a la selección de la raza.

Europa

En 1997 el Consejo de Europa acordó la incorporación al Convenio Europeo de Derechos Humanos y Biomedicina, prohibir la clonación reproductiva o experimental de seres humanos. La cláusula una vez firmada es vinculante. Veintiocho países acordaron incluir esta cláusula al CEDHB. La cláusula para que entrara en vigor necesitaba la ratificación de la firma por alguno de esos países.

El 1 de marzo de 2001, tras la firma de los 5 primeros países (España, Eslovaquia, Eslovenia, Georgia y Grecia) la cláusula ha entrado en vigor, para esos cinco países. Unas semanas más tarde Italia ratificaba también la firma. Quedan 22 países por ratificar la firma y adhesión. Inglaterra se ha desmarcado, y ha comenzado ya la investigación en clonación humana con fines terapéuticos, amparadas estas investigaciones por la actual Ley de Tra y el informe Donalson Inglaterra también ha sido la primera en prohibir por ley la clonación con fines reproductivos.

Estados Unidos

La Cámara de Representantes aprueba la Ley de prohibición de la clonación, confirmando su rechazo a todo tipo de clonación de embriones humanos. La Administración rechaza de manera inequívoca la clonación de seres humanos, tanto para fines reproductivos como para la investigación.

El proyecto de Ley que prohíbe la clonación humana tanto con fines reproductivos como terapéuticos fue aprobado por 265 votos a favor y 162 en contra. Esta ley convierte en delito federal −multas y penas de cárcel− todo tipo de clonación, tanto reproductiva como terapéutica de células humanas.

No obstante, este proyecto de Ley debe ser ratificado por el Senado a principios de Septiembre de 2001 para que entre en vigor.

En relación a esto, cabe citar las declaraciones (en un comunicado especial a toda la nación por televisión) de George Bush en Agosto de 2001 en la que afirma:

He concluido que sólo aprobaremos fondos federales para las investigaciones con las líneas de células madre donde la decisión entre la vida y la muerta ya ha sido tomada.

Esta decisión también cerraría la posibilidad de subvencionar con fondos públicos la clonación terapéutica, pues esta conlleva la creación de embriones humanos y su posterior destrucción.

Japón

El parlamento de Japón pasó una legislación que consideraría a la clonación humana un crimen con un castigo de 10 años en prisión.

La legislación prohíbe la clonación, de la cual dice es un acto que puede tener un serio impacto sobre la dignidad humana, la seguridad biológica del cuerpo humano y el mantenimiento de la orden de la sociedad.

También prohíbe la producción de embriones híbridos, que se forman a partir de un óvulo humano con un espermatozoide animal, y embriones quimera, creados mezclando células humanas y animales.

La implantación de tales híbridos en humanos o animales también está prohibida bajo la nueva ley.

Síntesis: País. Situación legal actual y debates ante la opinión pública

Proyectos de nuevos marcos legales

Alemania Prohibida por la Ley de Protección del Embrión (1990)

El DFB, principal organismo de financiación pública de investigación biomédica recomendó (mayo 2001) que se permitiera investigación con ES.

Creación del Consejo Nacional de Ética, que está abordando estos temas (mayo 2001).

El Bundestag decidió (30−1−2002) permitir la importación de células madre embrionarias para investigación, bajo controles rigurosos.

Australia

Permitida investigación con embriones, incluyendo la creación de embriones para investigación Austria Prohibida la investigación con embriones. No se crean embriones sobrantes.

Bélgica No hay legislación específica sobre la investigación en embriones humanos Actualmente se está debatiendo un proyecto de ley gubernamental Canadá 4 No legislación.

El MRC financia estudios sobre embriones sobrantes hasta 17 días. Creación de embriones para investigación. Proyecto de ley que autorizaría estudios con ES derivadas de embriones sobrantes, pero prohibiría la creación de embriones para investigación, incluida la clonación terapéutica

Dinamarca Prohibida. Embriones sobrantes de FIV se destruyen enseguida La Ley sobre reproducción asistida sólo permite investigación para mejorar las técnicas de fertilización in vitro y el diagnóstico preimplantatorio El Ministro de Sanidad está preparando una revisión de la legislación España La Ley 38/1988 sólo permite investigación con embriones no viables sobrantes de FIV, de hasta 14 días. En embriones viables sólo se permite intervenciones diagnósticas y preventivas para beneficio del embrión.

 El 2º informe de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida ha recomendado al Gobierno que permita la investigación con embriones sobrantes bajo ciertas condiciones. El Gobierno no ha dado ningún paso, pero tampoco está permitiendo un debate social y parlamentario

Estados Unidos No financiación federal sobre embriones. Reciente aprobación de uso de líneas de células madre ya generadas, pero no al empleo de dinero público para derivar nuevas líneas ni para usar embriones en investigación. Libertad en el sector privado.

Algunos estados tienen regulaciones restrictivas, y otros la permiten hasta el día Grupos de presión a favor de la clonación terapéutica: * Coalición para el avance de la investigación Médica, formada por American Society for Cell Biology, Juvenile Diabetes Foundation, Universida de Harvard, etc. * 5 14. Carta de 80 premios Nobel al Presidente Bush Francia La Ley de 1994 prohíbe la investigación no terapéutica sobre embriones. Permitida la investigación con blastómeros de hasta 14 días, pero no la investigación que suponga su destrucción Consejo de Estado: recomendación para que se permita investigar en células madre con embriones sobrantes.

Similar propuesta del CCNE (Comité Consultivo Nacional de Ética)

Holanda Investigación sobre embriones sobrantes. Moratoria sobre creación de embriones Proyecto de Ley presentado al Parlamento en 2000. Nueva legislación para regular la investigación con embriones y células madre Irlanda No hay legislación específica, pero la Constitución (1937, reformada en 1983) protege al embrión desde el inicio.

No se está preparando nueva legislación. Pero un Comité sobre Reproducción Asistida está tratando el tema de las células madre y emitirá un informe en 2002

Italia No hay legislación Se está preparando un proyecto de ley sobre fertilización asistida

Japón Ley del Parlamento (noviembre 2000) que autoriza investigación con embriones sobrantes de FIV y la creación de embriones por clonación (transferencia de núcleo som.)

Noruega Prohibida

Reino Unido Ley HFEA (1990), que aceptó parte del Informe Warnock, permite investigar con embriones para los siguientes objetivos:

* Avances en tratamiento de infertilidad

* Informe del Nuffield Council on Bioethics Nuevas Regulaciones (2001) sobre Fertilización Humana y Embriología (propósitos de investigación): ampliación de objetivos de investigación respecto de la Ley de 1990: 6 Avances sobre causas de enfermedades congénitas

* Avances sobre causas de abortos espontáneos

* Desarrollo de nuevas técnicas anticonceptivas

* Métodos para diagnosticar en embriones enfermedades genéticas

* Además, permitida creación de embriones para investigación. Límite 14 días

* Aumentar conocimiento sobre el desarrollo de embriones

* Incrementar conocimiento sobre enfermedades severas

* Aplicar tal conocimiento al desarrollo de tratamientos

En la práctica esto significa la aprobación de la clonación terapéutica. Convalidación en el Parlamento en 2002.

Suecia Ley 1991. Investigación con embriones sobrantes hasta el día 14. Tras cierta discusión, acuerdo de que esta ley también permite investigar sobre células madre (nueva interpretación de la Ley) No se permite la clonación terapéutica Prohibida la venta de material biológico humano Están en marcha discusiones

En general, se puede decir que la situación en los países de la Europa continental es relativamente restrictiva, mientras que en los países anglosajones, especialmente en EEUU tiende a ser más permisiva. El 27 de diciembre de 2002 saltaba la noticia desde Estados Unidos de que Clonaid, una polémica compañía vinculada a una secta de raelianos, había creado el primer bebé clonado. Según la responsable de la empresa, Brigitte Boisselier, se trata de una niña a quien llamaron "Eva" y que nació por medio de cesárea. Eva es un clon de una mujer de 31 años que donó su ADN para el proceso de clonación El lugar exacto del nacimiento no se ha desvelado. Únicamente Clonaid conoce el supuesto paradero de la niña, el Estado no se pronuncia al respecto y la comunidad científica se muestra escéptica ante el acontecimiento. Clonaid anunció la creación de tres clones en poco tiempo, de los cuales dos serían creados a partir de niños muertos. El 03 de enero de 2003, Clonaid afirmó que otra niña clonada había nacido del ADN de una pareja lesbiana holandesa. Clonaid prometió dar pruebas a la comunidad científica de la veracidad de sus declaraciones, sin embargo, todavía se encuentran a la espera de las mismas, según Clonaid, debido a la intervención de la justicia de los Estados Unidos. Investiguen los clones en Inglaterra e Italia

 Un banco de sangre de Tucson (Arizona, EEUU) guarda congeladas células madre procedentes del cordón umbilical de la Infanta Leonor, hija de los Príncipes de Asturias, confirmó el portavoz de la Casa del Rey. El portavoz de la Casa del Rey dijo "que se trata de una práctica habitual" en el centro sanitario donde nació la Infanta Leonor, la Clínica Ruber Internacional de Madrid. "El equipo médico que atendió el parto de la Princesa de Asturias propuso a los Príncipes llevar a cabo esta práctica sanitaria y ellos aceptaron", agregó el portavoz. En el momento del parto de la Princesa de Asturias, el 31 de octubre, uno de los médicos cortó el cordón umbilical de doña Leonor, extrajo sangre de él y la depositó en una bolsa especialmente diseñada para ser enviada por vía aérea hasta el Cord Blood Registry (Registró de Sangre de Cordón) de Tucson, donde se sacaron las células madre de la muestra, que se congelaron. Las células permanecerán congeladas un mínimo de 15 años en ese centro estadounidense, que cobra unos 1.500 euros de entrada más 100 euros anuales. Las células madre adultas procedentes del cordón se congelan para hacer frente en el futuro a posibles 8 enfermedades, ya que éstas células pueden generar los componentes principales de la sangre, de la médula ósea y del sistema inmunológico, y se están utilizando en el tratamiento de enfermedades como la leucemia, el linfoma o algunos tumores infantiles.

Tratando la clonación con fines terapéuticos, quizás si tenga una actitud más abierta, considero un gran avance el poder exterminar o atenuar los efectos de algunas enfermedades que hoy en día, no tienen solución o tratamiento, tales como el cáncer, el Sida o el Parkinson.

Bibliografía

La segunda creación. De Dolly a la clonación humana. (Ian Wilmut, Keith Cambell y Colin

Tudge) Ediciones B, S.A. Barcelona 2000

· La conquista del genoma humano (Kevin Davies) Ediciones Paidós Ibérica. Barcelona 2001

ALGO MAS SOBRE LA CLONACION ES EL ESTATUTO JURÍDICO DEL EMBRIÓN

EN LOS CONVENIOS INTERNACIONALES Y EN LA LEGISLACIÓN DE ESPAÑA,

ALEMANIA Y FRANCIA.

Trabajo elaborado por Patricia Canales con la colaboración de Virginie Loiseau.

TOMADO DE: Biblioteca del Congreso Nacional de Chile - Departamento de Estudios, Extensión y Publicaciones (LÉASE EN EL ANEXO)

PROYECTO GENOMA HUMANO.

Proyecto Genoma Humano es el programa internacional de colaboración científica cuyo objetivo es obtener un conocimiento básico de la dotación genética humana completa y de la función de cada uno de los genes que conforman el genoma humano. Esta información genética se encuentra en todas las células del cuerpo, codificada en el ácido desoxirribonucleico (ADN). El Proyecto Genoma Humano tiene identificados los aproximadamente 35.000 genes presentes en el núcleo de las células humanas y ha establecido la localización que ocupan estos ge.nes en los 23 pares de cromosomas del núcleo.

Los datos obtenidos a partir de la secuenciación y cartografiado del genoma humano ayudarán a los científicos a relacionar las enfermedades hereditarias con genes concretos situados en lugares precisos de los cromosomas. Estas investigaciones proporcionarán un conocimiento sin precedentes de la organización esencial de los genes y de los cromosomas. Muchos científicos creen que la identificación de la dotación genética humana revolucionará el tratamiento y prevención de numerosas enfermedades humanas, ya que penetrará en los procesos bioquímicos básicos que las sustentan.

La idea de iniciar un estudio coordinado del genoma humano surgió de una serie de conferencias científicas celebradas entre 1985 y 1987. El proyecto tomó impulso en Estados Unidos en 1990 con la ampliación de la financiación de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y del Departamento de Energía (DOE). Uno de los primeros directores del programa en Estados Unidos fue el bioquímico James Watson, que en 1962 compartió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina con los biofísicos británicos Francis Crick y Maurice Wiikins por el descubrimiento de la estructura del ADN. Varios países pusieron en marcha programas oficiales de investigación como parte de esta colaboración, entre ellos Francia, Alemania, Japón, Reino Unido y otros miembros de la Unión Europea. En 1999 Celera Genomics, una empresa privada dirigida en aquella fecha por el científico Craig Venter, inició, utilizando un método distinto, la secuenciación del genoma humano. Tanto el consorcio público como Celera Genomics han completado la primera fase del proyecto y, en febrero de 2001, publicaron, de manera simultánea aunque en revistas distintas, los primeros borradores, casi completos, del mapa genético de los seres humanos.

En mayo de 2001 Francis Collins, John Sulston, Jean Weissenbach, Craig Venter y Hamilton Smith, cuyos equipos lideran la investigación mundial sobre el genoma humano, recibieron el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica. Los centros de investigación liderados por estos científicos son el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano de Estados Unidos, el Sanger Center del Reino Unido, Genoscope de Francia y Celera Genomics en Estados Unidos.

Estructura del ADN. El elemento más importante del cromosoma es la molécula continua de ADN. Esta molécula de doble cadena con forma de escalera retorcida está formada por compuestos químicos enlazados llamados nucleótidos. Cada nucleótido consta de tres partes: un azúcar llamado desoxirribosa, un grupo fosfato y una de cuatro posibles bases: adenina, timina, guanina o citosina. Estos componentes están enlazados de manera que el azúcar y el fosfato forman los lados paralelos de la escalera de ADN; las bases de ambos lados se unen por parejas para formar los travesanos; la adenina se enlaza siempre con la timina, y la guanina siempre con la citosina.

El código genético viene determinado por el orden que ocupan las bases adenina, timina, guanina y citosina en la escalera de ADN. Por lo general, cada sección de esta escalera tiene una secuencia única de pares de bases. Como un gen no es más que una de estas secciones, posee también una secuencia única, que puede utilizarse para diferenciar unos genes de otros y fijar su posición en el cromosoma.

Genoma Humano. Se llama genoma a la totalidad del material genético de un organismo. El genoma humano tiene unos 35.000 genes distribuidos en los 23 pares de cromosomas de la célula. Un cromosoma humano puede contener más de 250 millones de pares de bases de ADN, y se estima que el genoma humano está compuesto por unos 3.000 millones de pares de bases.

El ADN analizado en el Proyecto Genoma Humano procede, por lo general, de muestras de sangre o de tejido obtenidas de varias personas anónimas. Celera Genomics, por su parte, ha utilizado el ADN de 6 individuos de distintos grupos étnicos. La diferencia entre el genoma de dos individuos se ha estimado entre el 0,05 y el 0,1 por ciento. Esto significa que aproximadamente 1 de cada 1.000 o de cada 2.000 nucleótidos son distintos entre un individuo y otro. Por lo tanto, las diferencias entre muestras de ADN de distintos individuos son muy pequeñas en comparación con sus similitudes.

Cartografía y secuenciación. Hay dos categorías principales de técnicas de cartografía genética: ligamiento o cartografía genética, que identifica sólo el orden relativo de los genes a lo largo del cromosoma; y cartografía física, un conjunto de métodos más precisos que permite determinar las distancias entre genes dentro del cromosoma. Ambos tipos de cartografía utilizan marcadores genéticos, que son características físicas o moleculares detectables que se diferencian entre los individuos y se transmiten por herencia.

La cartografía mediante ligamiento se desarrolló a principios de la década de 1900 gracias al trabajo del biólogo y genetista estadounidense Thomas Hunt Morgan. Al observar la frecuencia con que determinadas características se heredaban unidas en numerosas generaciones de moscas del vinagre, llegó a la conclusión de que estos rasgos que con frecuencia se heredan juntos debían estar asociados con genes próximos en el cromosoma. Basándose en sus investigaciones, Morgan logró elaborar un mapa aproximado que recogía el orden relativo de estos genes asociados en los cromosomas, y en 1933 recibió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina por su obra.

Los mapas de ligamiento humanos se han elaborado sobre todo siguiendo las pautas de herencia de familias numerosas a lo largo de muchas generaciones. Inicialmente, estos estudios se limitaban a los rasgos físicos heredados, fácilmente observables en todos los miembros de la familia. Pero actualmente hay técnicas de laboratorio muy refinadas que permiten a los investigadores crear mapas de ligamiento más detallados comparando la posición de los genes diana en relación con el orden de los marcadores genéticos o de segmentos específicos y conocidos del ADN.

La cartografía física determina la distancia real entre puntos diferenciados de los cromosomas. Las técnicas más precisas combinan rebotica, uso de láser e informática para medir la distancia entre marcadores genéticos. Para realizar estos mapas se extrae ADN de los cromosomas humanos y se rompe aleatoriamente en numerosos fragmentos. A continuación, éstos se duplican muchas veces en el laboratorio para analizar en las copias idénticas así obtenidas, llamadas clones, la presencia o ausencia de marcas genéticas específicas distintivas. Los clones que comparten varias marcas proceden por lo general de segmentos solapados del cromosoma. Las regiones de solapamiento de los clones pueden a continuación compararse para determinar el orden global de las marcas a lo largo del cromosoma y la secuencia exacta que ocupan inicialmente los segmentos de ADN clonados.

Para determinar la secuencia real de nucleótidos hacen falta mapas físicos muy detallados que recojan el orden exacto de las piezas clonadas del cromosoma. En el Proyecto Genoma Humano se ha utilizado primordialmente un método de secuenciación, desarrollado por el bioquímico británico y dos veces premio Nobel Frederick Sanger, que consiste en replicar piezas específicas de ADN y modificarlas de modo que terminen en una forma fluorescente de uno de los cuatro nucleótidos. En los modernos secuenciadores automáticos de ADN, diseñados por el biólogo molecular estadounidense Leroy E. Hood, el nucleótido modificado situado al extremo de una de estas cadenas se detecta con un haz de láser y se determina el número exacto de nucleótidos de la cadena. A continuación se combina esta información en un ordenador para reconstruir la secuencia de pares de bases de la molécula original de ADN.

Duplicar el ADN con precisión y rápidamente tiene una importancia crítica, tanto para la cartografía como para la secuenciación. Inicialmente los fragmentos de ADN humano se replicaban mediante clonación en organismos unicelulares que se dividen rápidamente, como bacterias o levaduras. Esta técnica exige mucho tiempo y mucho trabajo. A finales de la década de 1980 se generalizó el uso de un método revolucionario de replicación de ADN llamado reacción en cadena de la polimerasa (RCP). Esta técnica es fácil de automatizar y puede copiar una sola molécula de ADN varios millones de veces en unas pocas horas. En 1993, el bioquímico estadounidense Kary Mullís recibió el Premio Nobel de Química por idear esta técnica.

Los biólogos moleculares estadounidenses Craíg Venter y Hamilton O. Smith desarrollaron una metodología distinta, denominada shotgun, para determinar el orden de los genes a lo largo del cromosoma prescindiendo de la laboriosa fase de cartografiado. Esta técnica consiste en cortar el ADN en muchos fragmentos que se secuencian por separado. Posteriormente, y con la ayuda de potentes computadoras, se van ordenando los fragmentos que se superponen para, así, completar la secuencia. Desde 1995 su metodología ha servido para determinar el genoma de diversas bacterias, de la mosca del vinagre Drosophila melanogaster y del genoma humano.

Bioinformática. El desarrollo del Proyecto Genoma Humano ha generado un amplio catálogo de los aproximadamente 35.000 genes humanos, mapas de alta resolución de los cromosomas, incluidos cientos de miles de puntos significativos, y miles de millones de informaciones sobre secuencias de pares de bases. Para ayudar a los investigadores del genoma a determinar el sentido de este aluvión de datos hacen falta muchos instrumentos informáticos, como sistemas de información y gestión de laboratorios, robots, sistemas de gestión de bases de datos e interfaces de usuario gráficas.

Se ha desarrollado un nuevo campo de investigación llamado bioinformática para satisfacer las exigencias planteadas por el programa. Los investigadores de bioinformática han creado bases de datos públicas conectadas a Internet para poner los datos del genoma a disposición de los científicos de todo el mundo. Así, los resultados de la cartografía de los genes humanos se encuentran en la Cenóme Datábase, y la información de secuenciación del ADN en varias bases de datos, entre ellas GenBank del NIH, Base de Datos de Secuencias de Nucleóticos del Laboratorio Europeo de Biología Molecular y DNA Databank de Japón.

Situación del proyecto. En febrero de 2001 el consorcio público internacional que integra el Proyecto Genoma Humano y la empresa privada Celera Genomics publicaron los primeros borradores de la secuencia del genoma humano. La revista Nature publicó las investigaciones del proyecto público y Science las de Celera Genomics.

La secuenciación del genoma humano, uno de los acontecimientos científicos más relevantes de la historia de la humanidad, puso de manifiesto que los seres humanos cuentan con unos 35.000 genes que codifican proteínas. Esto supone que, contrariamente a lo que se había pensado en un principio, el genoma humano apenas cuenta con el doble de genes de los que tiene la mosca del vinagre y unos 300 más de los que contiene el ratón.

Los primeros cromosomas descifrados fueron el 22, en 1999, el 21, en 2000, y el cromosoma número 20 en diciembre de 2001. Los científicos han secuenciado también el genoma de numerosos organismos como la bacteria Escherichia coli, la levadura Saccharomyces cerevisiae, el nematodo Caenorhabditis elegans, la mosca del vinagre Drosophila melanogaster, el protozoo Plasmodium falciparum, el mosquito Anopheles gambiae, el ratón y dos plantas: la especie Arabidopsis thaliana y el arroz. Estos estudios son importantes para conocer las similitudes que existen entre los genes humanos y los genes de otros organismos y para entender mejor las funciones de los genes.

Aunque ya se habían identificado los genes asociados a ciertas enfermedades hereditarias, como la fibrosis quística, la distrofia muscular o la enfermedad de Huntington, la publicación del mapa del genoma humano impulsará las investigaciones en este campo, posibilitando el desarrollo de pruebas mejores de selección genética, de nuevos medicamentos y de mejores tratamientos para combatir estas patologías. Por otro lado, la identificación de las alteraciones existentes en el ADN permitirá mejorar la técnica de biochips que se utiliza para identificar las alteraciones genéticas que porta un individuo; esto ayudará a los especialistas a reconocer si alguien es más propenso a padecer alguna enfermedad y a decidir qué clase de fármacos pueden ser más eficaces en el tratamiento. Además, con la secuencia del genoma casi completa, los científicos están dirigiendo su atención hacia el estudio de las proteínas codificadas por los genes. Esta nueva disciplina, que ha recibido el nombre de proteómica, se encarga del análisis y caracterización del proteoma (el conjunto de las proteínas expresadas por un genoma). En julio de 2001 se publicó la secuencia completa del primer proteoma de un ser vivo: el de la levadura Saccharomyces cerevisiae, cuyo genoma fue uno de los primeros secuenciados.

El conocimiento del genoma humano puede tener también consecuencias éticas, jurídicas y sociales muy controvertidas. Los primeros resultados ya han estimulado un debate internacional sobre la conveniencia o no de patentar para uso comercial secuencias de genes humanos y de poner la información sobre genética humana a disposición de empresas de seguros, así como de corregir los defectos genéticos de forma que podrían transmitirse de generación en generación.

TRANSPLANTE DE ÓRGANOS.

En nuestro país, tenemos que compete a la Secretaría de Salud:

I. El control sanitario de las donaciones y trasplantes de órganos, tejidos y células de seres humanos, por conducto del órgano desconcentrado centro nacional de trasplantes, y

II. La regulación y el control sanitario sobre cadáveres.

Los establecimientos de salud que requieren de autorización sanitaria son los dedicados a:

I. La extracción, análisis, conservación, preparación y suministro de órganos, tejidos y células;

II. Los trasplantes de órganos y tejidos;

III. Los bancos de órganos, tejidos y células, y

IV. Los bancos de sangre y servicios de transfusión.

La Secretaría antes mencionada otorgara la autorización a que se refiere el presente articulo a los establecimientos que cuenten con el personal, infraestructura, equipo, instrumental e insumes necesarios para la realización de los actos relativos, conforme a lo que establezcan las disposiciones de la ley de la materia y demás aplicables.

Los establecimientos contaran con un responsable sanitario, quien deberá presentar aviso ante la Secretaría de Salud. Los establecimientos en los que se extraigan órganos y tejidos o se realicen trasplantes, adicionalmente, deberán contar con un comité interno de trasplantes y con un coordinador de estas acciones, que serán supervisadas por el comité institucional de bioética respectivo.

Los órganos, tejidos y células no podrán ser sacados del territorio nacional. Los permisos para que los tejidos puedan salir del territorio nacional, se concederán siempre y cuando estén satisfechas las necesidades de ellos en el país, salvo casos de urgencia. Para el control sanitario de los productos y de la disposición del embrión y de las células germinales, se estará a lo dispuesto en la Ley General de Salud, en lo que resulte aplicable, y en las demás disposiciones generales que al efecto se expidan.

La donación en materia de órganos, tejidos, células y cadáveres, consiste en el consentimiento tácito o expreso de la persona para que, en vida o después de su muerte, su cuerpo o cualquiera de sus componentes se utilicen para trasplantes.

La donación expresa constara por escrito y podrá ser amplia cuando se refiera a la disposición total del cuerpo o limitada cuando solo se otorgue respecto de determinados componentes.

En la donación expresa podrá señalarse que esta se hace a favor de determinadas personas o instituciones, también podra expresar el donante las circunstancias de modo, lugar y tiempo y cualquier otra que condicione la donación.

La donación expresa, cuando corresponda a mayores de edad con capacidad jurídica, no podrá ser revocada por terceros, pero el donante podrá revocar su consentimiento en cualquier momento, sin responsabilidad de su parte.

Se requerirá el consentimiento expreso:

I. Para la donación de órganos y tejidos en vida, y

II. Para la donación de sangre, componentes sanguíneos y células progenitoras hematopoyeticas.

Habrá consentimiento tácito del donante cuando no haya manifestado su negativa a que su cuerpo o componentes sean utilizados para trasplantes, siempre y cuando se obtenga también el consentimiento de alguna de las siguientes personas: el o la cónyuge, el concubinario, la concubina, los descendientes, los ascendientes, los hermanos, el adoptado o el adoptante; conforme a la prelacion señalada.

El escrito por el que la persona exprese no ser donador, podrá ser privado o público, y deberá estar firmado por este, o bien, la negativa expresa podrá constar en alguno de los documentos públicos que para este propósito determine la Secretaría de Salud en coordinación con otras autoridades competentes. Las disposiciones reglamentarias determinaran la forma para obtener dicho consentimiento.

El consentimiento tácito solo aplicara para la donación de órganos y tejidos una vez que se confirme la perdida de la vida del disponente. En el caso de la donación tacita, los órganos y tejidos solo podrán extraerse cuando se requieran para fines de trasplantes.

El consentimiento tendrá las siguientes restricciones respecto de las personas que a continuación se indican:

I. El tácito o expreso otorgado por menores de edad, incapaces o por personas que por cualquier circunstancia se encuentren impedidas para expresarlo libremente, no será valido, y

II. El expreso otorgado por una mujer embarazada solo será admisible si el receptor estuviere en peligro de muerte, y siempre que no implique riesgo para la  Salud de la mujer o del producto de la concepción.

Esta prohibido el comercio de órganos, tejidos y células, la donación de estos con fines de trasplantes, se regirá por principios de altruismo, ausencia de ánimo de lucro y confidencialidad, por lo que su obtención y utilización serán estrictamente a titulo gratuito.

Solo en caso de que la perdida de la vida del donante este relacionada con'lá averiguación de un delito, se dará intervención al ministerio publico y a la autoridad judicial, para la extracción de órganos y tejidos.

El Centro Nacional de Trasplantes hará constar él mérito y altruismo del donador y de su familia, mediante la expedición del testimonio correspondiente que los reconozca como benefactores de la sociedad.

Los trasplantes de órganos, tejidos y células en seres humanos vivos podrán llevarse a cabo cuando hayan sido satisfactorios los resultados de las investigaciones realizadas al efecto, representen un riesgo aceptable para la salud y la vida del donante y del receptor, y siempre que existan justificantes de orden terapéutico.

Esta prohibido:

I. El trasplante de gónadas o tejidos gonadales, y

II. El uso, para cualquier finalidad, de tejidos embrionarios o fetales producto de abortos inducidos

La obtención de órganos o tejidos para trasplantes se hará preferentemente de sujetos en los que se haya comprobado la perdida de la vida.

La selección del donante y del receptor se hará siempre por prescripción y bajo control medico, en los términos que fije la Secretaría de Salud. No se podrán tomar órganos y tejidos para trasplantes de menores de edad vivos, excepto cuando se trate de trasplantes de medula ósea, para lo cual se requerirá el consentimiento expreso de los representantes legales del menor.

Tratándose de menores que han perdido la vida, solo se podrán tomar sus órganos y tejidos para trasplantes con el consentimiento expreso de los representantes legales del menor.

En el caso de incapaces y otras personas sujetas a interdicción no podrá disponerse de sus componentes, ni en vida ni después de su muerte.

Para realizar trasplantes entre vivos, deberán cumplirse los siguientes requisitos respecto del donante:

I. Ser mayor de edad y estar en pleno uso de sus facultades mentales; ;,

II. Donar un órgano o parte de el que al ser extraído su función pueda ser compensada por el *' organismo del donante de forma adecuada y suficientemente segura;

III. Tener compatibilidad aceptable con el receptor;

IV. Recibir información completa sobre los riesgos de la operación y las consecuencias de la extracción del órgano o tejido, por un medico distinto de los que intervendrán en el trasplante;

V. Haber otorgado su consentimiento en forma expresa.

VI. Tener parentesco por consanguinidad, por afinidad o civil o ser cónyuge, concubina o concubinario del receptor, cuando se trate del trasplante de medula ósea no será necesario este requisito.

Para realizar trasplantes de donantes que hayan perdido la vida, deberá cumplirse lo siguiente: I. Comprobar, previamente a la extracción de los órganos y tejidos y por un medico distinto a los que intervendrán en el trasplante o en la obtención de los órganos o tejidos, la perdida de la vida del donante,

II. Existir consentimiento expreso del disponente o no constar su revocación del tácito para la donación de sus órganos y tejidos, y

III. Asegurarse que no exista riesgo sanitario.

Los profesionales de las disciplinas para la salud que intervengan en la extracción de órganos y tejidos o en trasplantes deberán contar con el entrenamiento especializado respectivo, conforme lo determinen las disposiciones reglamentarias aplicables, y estar inscritos en el registro nacional de trasplantes.

Para la asignación de órganos y tejidos de donador no vivo, se tomara en cuenta la gravedad del receptor, la oportunidad del trasplante, los beneficios esperados, la compatibilidad con el receptor y los demás criterios médicos aceptados.

El Centro Nacional de Trasplantes tendrá a su cargo el registro nacional de trasplantes, el cual integrara y mantendrá actualizada la siguiente información:

I. Los datos de los receptores, de los donadores y fecha del trasplante;

II. Los establecimientos autorizados;

III. Los profesionales de las disciplinas para la salud que intervengan en trasplantes;

IV. Los pacientes en espera de algún órgano o tejido, integrados en listas estatales y nacional, y

V. Los casos de muerte cerebral.

VIH SÍNDROME DE INMUNODEFICIENCIA ADQUIRIDA (SIDA).

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), conjunto de manifestaciones clínicas que aparecen como consecuencia de la depresión del sistema inmunológico debido a la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Una persona infectada con el VIH va perdiendo, de forma progresiva, la función de ciertas células del sistema inmune llamadas linfocitos T CD4, lo que la hace susceptible a desarrollar cierto tipo de tumores y a padecer infecciones oportunistas (infecciones por microorganismos que normalmente no causan enfermedad en personas sanas pero sí lo hacen en aquellas en las que está afectada la función del sistema inmune).

Al principio de la década de 1980 se detectaron diversos fallecimientos debidos a infecciones oportunistas que hasta entonces sólo se habían observado en pacientes transplantados que recibían una terapia inmunosupresora para evitar el rechazo al órgano transplantado. Se comprobó que un gran número de estos fallecimientos se producían en varones homosexuales. En 1983, un especialista francés en cáncer, Lúe Montagnier, del Instituto Pasteur de París, consiguió aislar un nuevo retrovirus humano en un nodulo linfático de un hombre que padecía un síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Por esas mismas fechas, científicos estadounidenses consiguieron también aislar un retrovirus (al que denominaron en principio HTLV III) en enfermos de SIDA, así como en personas que habían mantenido relaciones con pacientes con SIDA. Este virus, conocido en la actualidad como VIH, resultó ser el agente causante del SIDA.

Conviene recordar que la infección por VIH no implica necesariamente que la persona vaya a desarrollar la enfermedad; en esta fase el individuo se considera "seropositivo o portador", pero es erróneo considerar a la persona infectada con el VIH un enfermo de SIDA. De hecho, se tiene constancia de que algunas personas han sufrido una infección por VIH durante más de diez años sin que, durante este tiempo, hayan desarrollado ninguna de las manifestaciones clínicas que definen el diagnóstico de SIDA.

En el último informe presentado por ONUSIDA (programa de las Naciones Unidas para combatir la enfermedad) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estimaba que, a finales de 2002, unos 42 millones de personas en todo el mundo estaban infectadas con el virus VIH, de los cuales cerca del 50% eran mujeres. Durante el año 2002 se produjeron 5 millones de nuevas infecciones y 3,1 millones de fallecimientos por causa de la enfermedad. En Europa oriental y Asia central el SIDA se propaga con gran rapidez; en 2002 se produjeron unos 250.000 casos nuevos y la región contaba con 1,2 millones de personas infectadas. El África subsahariana, donde la epidemia sigue creciendo, es la región más afectada del mundo; unos 29 millones de personas estaban infectadas con el virus en 2002 y más de 2,4 millones de africanos murieron ese año como consecuencia de la enfermedad. En América Latina hubo alrededor de 1,5 millones de afectados (150.000 nuevos casos en 2002 y 60.000 fallecimientos) y en Europa occidental, donde 570.000 personas viven con el SIDA, hubo, en 2002, 30.000 nuevos infectados y unos 8.000 fallecimientos. En España se diagnosticaron, durante el año 2002, 2.437 casos de SIDA.

Desarrollo de la enfermedad. Desde que una persona se infecta con el VIH hasta que desarrolla el SIDA suelen transcurrir entre 6 y 10 años. El estudio de la evolución de la enfermedad puede realizarse a través de distintos marcadores de laboratorio o estar basado en la secuencia de aparición de las diferentes manifestaciones clínicas. Dentro de los marcadores bioquímicos se suele considerar el descenso de la cifra de linfocitos T CD4 que, hasta hace relativamente poco tiempo, ha sido la referencia principal para catalogar el estadio de evolución de la enfermedad. Desde 1996, la determinación de la cantidad de virus circulante en la sangre de la persona infectada, que recibe el nombre de carga viral, se ha convertido en el marcador más importante de la evolución de la enfermedad.

Alrededor de tres semanas después de la infección por el VIH, la mayoría de los pacientes experimentan síntomas pseudogripales como fiebre, cefalea, eritema, linfoadenopatías y sensación de malestar. Estas manifestaciones desaparecen al cabo de una o dos semanas. Durante esta fase, denominada fase de infección aguda, el VIH se multiplica a una gran velocidad, sufriendo diversas mutaciones genéticas. Al principio, se produce un descenso de la cifra de linfocitos T CD4 pero, al poco tiempo, las cifras normales se recuperan en respuesta a una activación del sistema inmunológico. Durante esta etapa los individuos son altamente contagiosos.

El paciente entra entonces en un periodo libre de síntomas (fase asintomática) cuya duración puede ser superior a diez años. Durante ésta, el virus continúa replicándose causando una destrucción progresiva del sistema inmunológico. El recuento de linfocitos T CD4 suele ser normal.

En la fase siguiente, denominada fase sintomática precoz, se desarrollan los síntomas clínicos de la enfermedad y es frecuente la presencia de infecciones oportunistas leves.

En la última fase, denominada SIDA o fase de enfermedad avanzada por VIH, aparecen las infecciones y tumores característicos del síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

Infecciones oportunistas y tumores. En muchas ocasiones, los enfermos con SIDA no fallecen debido a la infección por el propio virus, sino como consecuencia de la aparición de infecciones oportunistas o de algunos tipos de tumores. Las infecciones se desarrollan cuando el sistema inmunológico no puede proteger al organismo frente a diversos agentes infecciosos que están presentes de forma habitual en el medio ambiente y que en circunstancias normales no provocan enfermedad. La aparición de alguna de las diferentes infecciones oportunistas, llamadas enfermedades definitorias del SIDA, junto con el descenso de la cifra de linfocitos T CD4 es lo que determina el diagnóstico clínico de la enfermedad.

La infección oportunista más frecuente en pacientes con SIDA es la neumonía debida a Pneumocystis carínii, protozoo que suele encontrarse en las vías respiratorias de la mayoría de las personas. Es habitual la asociación del SIDA con la tuberculosis y otras neumonías bacterianas. En fa última fase sintomática de la enfermedad la infección por Mycobacterium avium puede causar fiebre, pérdida de peso, anemia y diarrea. Ciertas infecciones provocadas por bacterias del tracto gastrointestinal también pueden cursar con diarrea, pérdida de peso, anorexia y fiebre. También son comunes, durante las fases avanzadas, las enfermedades causadas por distintos protozoos, especialmente la toxoplasmosis del sistema nervioso central.

Las infecciones por hongos también son frecuentes en pacientes con SIDA. La infección mucocutánea por Candida albicans suele ocurrir en fases tempranas y anuncia el inicio de la inmunodeficiencia clínica. El Cryptococcus es la causa principal de las meningitis que desarrollan los enfermos de SIDA.

Las infecciones virales oportunistas, especialmente las debidas a herpesvirus, tienen una incidencia muy alta en los pacientes con síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Los citomegalovirus, miembros de esta familia de virus, infectan la retina y puede provocar ceguera. Otro herpesvirus es el virus de Epstein-Barr, que se ha relacionado con la aparición de linfomas (tumor de las células sanguíneas). La infección por el virus herpes simple, tanto tipo 1 como 2, también es frecuente, provocando lesiones perianales y alrededor de la boca muy dolorosas.

Muchos pacientes con síndrome de inmunodeficiencia adquirida desarrollan, además, tumores. Los más comunes son los linfomas de células B y el sarcoma de Kaposi. El linfoma es una manifestación tardía de la infección por VIH y se desarrolla cuando la función de defensa del sistema inmunológico está muy alterada. Puede afectar a cualquier órgano, principalmente al sistema nervioso central. El sarcoma de Kaposi es una neoplasia multifocal que se caracteriza por el desarrollo de nodulos vasculares en piel, mucosas y visceras. Es una manifestación precoz de la infección por VIH y puede aparecer con recuentos normales de linfocitos T CD4. Es la neoplasia más frecuente en pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana y es habitual la aparición de lesiones cutáneas de color rojo o púrpura. También es típica la afectación directa del sistema nervioso por el virus VIH, lo que da lugar a un cuadro de demencia-SIDA (encefalopatía por VIH).

Modo de transmisión. El VIH se transmite por contacto directo y para ello es necesario la presencia de una cantidad suficiente de virus. Esta proporción sólo existe en el semen y otras secreciones sexuales (flujo vaginal), en la sangre contaminada y, en menor cantidad, en la leche materna. El virus penetra en el organismo del individuo sano y entra en contacto con la sangre o las mucosas. Por lo tanto, el contagio del VIH se produce por vía sexual, sanguínea y de la madre al feto o al recién nacido. ¿i(,

a) Contagio por vía sexual. El virus presente en los flujos sexuales de hombres y mujeres infectados puede pasar a la corriente sanguínea de una persona sana a través de pequeñas heridas o abrasiones que pueden originarse en el transcurso de las relaciones homo o heterosexuales sin protección (preservativo) de tipo vaginal, anal u oral.

En los países occidentales, el mayor número de casos debidos a las relaciones sexuales se ha producido por transmisión homosexual, a diferencia de lo que sucede en países en vías de desarrollo, donde el mayor número de contagios se debe a la transmisión heterosexual, aunque su incidencia como forma de contagio del SIDA está aumentando en todo el mundo. En España, por ejemplo, el contagio heterosexual (27%) supera el homosexual (13%).

b) Contagio por vía sanguínea. El contacto directo con sangre infectada afecta a varios sectores de la población. La incidencia es muy elevada en los consumidores de drogas inyectadas por vía intravenosa que comparten agujas o jeringuillas contaminadas; en España es la principal vía de transmisión (52%). El riesgo de contagio del personal sanitario en los accidentes laborales por punción con una aguja o instrumento cortante contaminado con sangre infectada es del 0,3%. La transmisión del VIH a personas que reciben transfusiones de sangre o hemoderivados es muy improbable gracias a las pruebas que se han desarrollado para la detección del virus en la sangre. Su incidencia es casi nula para la administración de gammaglobulina y/o factores de coagulación.

r c) Contagio madre a hijo. Finalmente, la madre puede infectar a su hijo a través de la placenta en el útero, durante el nacimiento o en el periodo de la lactancia. Aunque sólo un 25-35% de los niños que nacen de madres con SIDA presentan infección por VIH, esta forma de contagio es responsable del 90% de todos los casos de SIDA infantil. Este tipo de transmisión tiene una incidencia muy elevada en el continente africano.

Diagnóstico. Aunque el síndrome de inmunodeficiencia adquirida se detectó en 1981, la identificación del virus VIH como agente causal de la enfermedad no se produjo hasta 1983. En 1985 empezó a utilizarse en los bancos de sangre la primera prueba de laboratorio para detectar el VIH, desarrollada por el grupo de investigación de Roberto Gallo. Esta prueba permitía detectar si la sangre contenía anticuerpos frente al VIH. Sin embargo, durante las 4 a 8 semanas siguientes a la exposición al VIH, la prueba es negativa porque el sistema inmunología) aún no ha desarrollado anticuerpos frente al virus.

En general, las distintas pruebas de laboratorio que se utilizan para detectar la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana pueden clasificarse en directas e indirectas, según si se intenta demostrar la presencia del virus o de sus constituyentes (proteínas y ácidos nucleicos) o bien la respuesta inmunitaria (humoral o celular) por parte del huésped. El método más utilizado es el estudio de anticuerpos en el suero.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta (CDC, siglas en inglés) han establecido la siguiente definición para el diagnóstico del SIDA: en un individuo VIH positivo el recuento de células T CD4 debe ser menor a 200 células por milímetro cúbico de sangre, o el individuo debe presentar alguna manifestación clínica definitoria de SIDA como infecciones oportunistas por Pneumocystis carínii, candidiasis oral, tuberculosis pulmonar o carcinoma invasivo de cuello uterino en la mujer, entre otros.

Prevención. El conocimiento de las vías de transmisión del VIH permite adoptar medidas que eviten la extensión del virus en la población. En las relaciones sexuales coitales con sujetos infectados el método más eficaz de prevención es el empleo correcto de preservativos. En los casos de consumidores de drogas hay que evitar compartir el material que se utiliza para la inyección intravenosa. Para reducir la incidencia de la transmisión por accidentes laborales en el personal sanitario es conveniente el empleo de instrumental

desechable adecuado, así como de guantes y gafas protectoras. En cuanto a las mujeres infectadas en edad fértil es muy importante que reciban toda la información disponible respecto a la posibilidad de transmitir el VIH al feto, y por tanto de la conveniencia de adoptar las medidas necesarias para evitar un embarazo (véase Control de natalidad). La transmisión del virus a través de la leche de la madre contraindica la lactancia materna, por lo que se recomienda la lactancia artificial.

En muchos países se están llevando a cabo con éxito desde hace algunos años grandes campañas informativas y educativas con las que se pretende modificar las conductas de riesgo relacionadas con la transmisión del VIH. Desde aquellas puramente informativas referentes a las vías de contagio del VIH y los métodos para evitarlo, hasta programas en los que se ofrecen agujas y jeringuillas a los toxicómanos para evitar su reutilización.

Tratamiento. El tratamiento de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana comprende el empleo de fármacos que inhiben la replicación del VIH, así como los tratamientos dirigidos a combatir las infecciones oportunistas y los cánceres asociados.

En general, el tratamiento antirretroviral está indicado cuando la carga viral es superior a 5.000-10.000 copias/mi, pero existe una tendencia actual a iniciar el tratamiento de una forma precoz para intentar suprimir la replicación viral lo antes posible. Existen distintos fármacos que actúan en fases diferentes del ciclo de replicación viral (análogos de los nucleósidos, inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa inversa e inhibidores de las proteasas).

En el ciclo vital del virus hay un proceso fundamental, denominado transcripción inversa, que consiste en la conversión del ácido ribonucleico (ARN) viral en ácido desoxirribonucleico de cadena doble (ADN). Esta actividad es llevada a cabo por la enzima transcriptasa inversa. Un grupo de medicamentos antirretrovirales, denominados análogos de los nucleósidos, inhiben la acción de esta enzima; entre éstos se encuentran la zidovudina o AZT, la didanosina o ddl, la zalcitabina o ddC, la estavudina o d4T, la lamivudina o 3TC y el tenofovir. Aunque los análogos de los nucleósidos interaccionan con la enzima de conversión del retrovirus, también pueden reaccionar con las enzimas responsables de la síntesis del ADN de las células del organismo, lo que puede hacer que resulten tóxicos y ocasionen distintos efectos secundarios potencialmente graves corrió una debilidad muscular ascendente progresiva (síndrome de Guillan Barré), neuropatía periférica, anemia, trombopenia y neutropenia.

Un segundo problema asociado al uso de los análogos de los nucleósidos es la aparición de formas resistentes a la acción de estos medicamentos, debido a la facilidad del virus para realizar mutaciones y a su alta tasa de replicación, sobre todo en las primeras fases de la infección.

Aunque los medicamentos que inhiben la acción de la transcriptasa inversa nunca han sido considerados como curativos, pueden frenar la evolución de la enfermedad. Los beneficios de estos medicamentos se hacen más patentes cuando se usan combinados entre sí y con fármacos de otros grupos.

Los inhibidores de la transcriptasa inversa parecen todavía más efectivos cuando se prescriben juntó a otra clase de fármacos antirretrovirales llamados inhibidores de la proteasa (enzima esencial para la formación de nuevas partículas virales). El primer medicamento de este tipo fue el saquinavir, al que siguieron otros como el ritonavir, el indinavir y el nelfinavir. Los efectos secundarios más significativos de este grupo son la hiperglucemia y la hiperlipidemia.

Actualmente se considera que el tratamiento más eficaz para luchar contra el VIH es la combinación de, tres medicamentos, dos análogos de los nucleósidos (inhibidores de la transcriptasa inversa) y un inhibidor de la proteasa. Aunque estas combinaciones pueden dar lugar a importantes efectos secundarios, cuando se usan con precaución es posible reducir los niveles del virus en sangre (carga viral) hasta cifras prácticamente indetectables. La carga viral debe determinarse de forma periódica entre 1 y 6 meses. En la actualidad, están llevándose a cabo ensayos clínicos de terapia intermitente con resultados esperanzadores. También puede emplearse una combinación de dos análogos de los nucleósidos, inhibidores de la acción de la transcriptasa inversa, junto con un inhibidor no nucleósido de esta enzima (nevirapina, delarvidina). La nevirapina fue el primer medicamento de este tipo.

Además, existen diversos tratamientos muy eficaces para luchar contra las distintas infecciones oportunistas que se originan en el SIDA. Con estos tratamientos se consigue mejorar tanto la calidad de vida como la supervivencia de los enfermos. Distintos fármacos (cotrimoxazol) frente al microorganismo Pneumocystis carinii han permitido reducir drásticamente la incidencia de esta infección, así como su alta mortalidad. Varios tipos de fármacos antifúngicos, como la anfotericina B y el fluconazol, son enormemente eficaces. El ganciclovir y el foscarnet se utilizan para luchar contra la retinitis producida por los citomegalovirus, así como para tratar otras patologías producidas por herpesvirus.

Los científicos continúan investigando el desarrollo de nuevos fármacos que actúen a otros niveles del ciclo de replicación del virus. Algunos estudios concentran sus esfuerzos en estimular la respuesta del sistema inmunológico del paciente, mientras que otros guardan la esperanza de encontrar una vacuna eficaz que además se enfrenta a la dificultad añadida de la gran variabilidad genética del virus.

 

 

MUERTE: CONCEPTO. EVOLUCION Y APRECIACION CULTURAL.

 

 

EUTANASIA.

Eutanasia, desde un punto de vista jurídico es la muerte provocada por propia voluntad y sin sufrimiento físico, en un enfermo incurable, a fin de evitarle una muerte dolorosa, y la práctica consistente en administrar las drogas, fármacos u otras sustancias que alivien el dolor, aunque con ello se abrevie su vida.

El término deriva del griego eu (bien) y thanatos (muerte), y significa "buena muerte". Caen fuera de este concepto las muertes causadas a enfermos ancianos, enfermos mentales, y otros, que se estimarán simples homicidios e incluso asesinatos. Tampoco se considera eutanasia el no aplicar al enfermo incurable un medio extraordinario de coste muy elevado o de sofisticada tecnología que puede procurar el alargamiento de su vida, pero no la curación (ortotanasia). . . -

Por lo general, si la eutanasia se practica sin el consentimiento de la persona, la mayoría de los ordenamientos la consideran delito de homicidio, y si se lleva a cabo con consentimiento, delito de auxilio al suicidio. Con todo, un médico puede, sin embargo, decidir la no prolongación de la vida de un paciente desahuciado, o la administración de una droga que le aliviará el sufrimiento, aunque le acorte la vida. El problema se suele plantear cuando la víctima se encuentra imposibilitada para prestar el consentimiento y no había manifestado nada al respecto con anterioridad.

El debate sobre la licitud moral de la eutanasia ha llegado a exacerbarse tanto que incluso se han creado asociaciones que claman por el reconocimiento de un legítimo derecho a morir con dignidad. El movimiento para la legalización de estas prácticas comenzó en Inglaterra en 1935, con la creación de la Asociación por la Legislación de la Eutanasia Voluntaria, que después se denominaría Asociación para la Eutanasia. Años después se fundó otra asociación con el mismo objeto en Estados Unidos.

En España ha cobrado pujanza la Asociación Pro Derecho a Morir Dignamente, presidida por el filósofo Salvador Pániker. Sin embargo, la polémica se remonta a la antigua Grecia, pues se hallan textos acerca de este tema en Sócrates y Platón.

En los últimos años se han producido desarrollos legislativos relevantes en esta controvertida materia. En el estado de Oregón (EEUU) los ciudadanos aprobaron por referéndum en 1994 el suicidio asistido por médicos para enfermos terminales. Hubo iniciativas similares en otros lugares, algunas de las cuales fueron revocadas poco tiempo después. El cambio más importante tuvo lugar en abril de 2002, cuando los Países Bajos legalizaron la eutanasia, con una serie de garantías, convirtiéndose así en el primer Estado del mundo que daba este paso. Bélgica, en septiembre del mismo año, fue el segundo.

ORTOSTANASIA, DISTANASIA Y SUICIDO ASISTIDO

 

CIRUGÍA PARA CAMBIO DE SEXO. f

Con los rápidos avances en el conocimiento de las hormonas de.sexo y de la cirugía estética después de la segunda guerra mundial, finalmente fue posible envisionar soluciones medicales y quirúrgicas completas para la transexualidad. Durante los años 1950, las mujeres transexuales empezaron a beneficiar enormemente de las recién disponibles hormonas femeninos, que permiten el desarrollo de los senos, la suavización de la piel y, después de un tiempo, el desarrollo de las curvas corporales femeninas. También, durante los años 1950 algunos cirujanos empezaron a llevar a cabo cirugía tentativa para construir vaginas en transexuales de hombre a mujer, utilizando injertos de piel del muslo o de las nalgas, y tirando de las técnicas, en aquel entonces recién desarrolladas, para la construcción de vaginas para chicas intersexo.

Christine Jorgensen, una ciudadana de los E.DA, era en el primer pequeño grupo de transexuales que se sometieron a un "cambio de sexo" quirúrgico. Se hizo pública su condición de transexual en 1952 por la prensa de los Estados Unidos poco después de su cirugía inicial, y su historia se convirtió en una sensación en todo el país. A través de su historia, muchas transexuales aprendieron por primera vez de la existencia de los nuevos tratamientos hormonales y quirúrgicos. Sin embargo, el acceso a esta nueva cirugía experimental se limitó a un número muy reducido de pacientes en la Europa.

En la época de la cirugía de Christine, en los años 50, los doctores quitaron primero los órganos sexuales varoniles a la transexual en una o más cirugías. La paciente entonces esperó durante un período largo hasta que curara. Entonces, en una cirugía similar a las efectuadas para crear vaginas para pacientes intersexuales, los cirujanos construyeron la vagina utilizando injertos de piel tomada de las nalgas o del muslo (la cirugía de Christina se efectuó en 1954).

Aunque las pacientes fueran extremadamente contentas con los resultados (sobre todo comparado con su situación anterior), hubo grandes problemas con este método primitivo. Los injertos de piel no eran seguros, y a veces fallaron. El amplio uso de injertos también dejaba cicatrices feos en el sitio donde se obtuvo la piel. Además, se perdía para siempre mucho tejido genital sensible en el primer paso, lo que afectaba a los sentimientos de excitación sexual y a la capacidad de orgasmo de las pacientes.

A finales de los años 50_ y a principios de los años 60, varios centenares de transexuales en los Estados Unidos se cuidaron por Dr. Harry Benjamín, un médico y endocrinólogo compasivo que tenía oficinas en Nueva York y San Francisco. Dr. Benjamín era el primero en averiguar la diferencia entre los fenómenos del género cruzado y la homosexualidad. En vez de clasificar las transexuales como deviantes con una enfermedad mental, como hacían la mayoría de los psiquiatras de su época, empezó a ver las transexuales como verdaderas sufridoras de una condición genuina de género equivocado que era de origen desconocida. En un esfuerzo para aliviar su sufrimiento, empezó a recetar estrógeno a pacientes seleccionadas como respuesta a sus súplicas del corazón para la feminización medical. También mantuvo un seguimiento de cerca de los resultados de las cirugías transexuales que se efectuaban, y empezó a mandar sus pacientes con la transexualidad más intensa a aquellos cirujanos que obtuvieron los mejores resultados.

Entonces, a finales de los años 50, un cirujano estético francés llamado Dr. Georges Burou inventó el método moderno de cirugía de reasignación de sexo de hombre a mujer—el de la inversión del pene. Se ha utilizado variaciones de esta técnica desde entonces. La ¡novación clásica de Dr. Burou era utilizar los genitales varoniles como fuente de piel y tejido sensible erótico para crear los nuevos genitales femeninos, vagina incluida.

Dr. Burou ejecutó estas cirugías en su clínica en Casablanca, Marruecos. En 1958-60, Dr. Burou transformó con éxito en mujeres varias famosas y muy guapas jóvenes "intérpretes drag" del club Le Carrousel de París, Francia, entre las cuales Coccinelle (más información), Bambi y April Ashley. Muchas de las jóvenes chicas de Le Carrousel habían recibido hormonas femeninas como un pago en especie del club, y como resultado se habían vuelto increíblemente hermosas, femeninas y sexis. Varias de ellas volvieron a actuar en el club después de la CRS.

Entre las claves del éxito de estas cirugías eran: a) el uso de la piel del pene y del escroto para formar las nuevas labias y una vagina sexualmente funcional (y así evitar el afeamiento de la área de origen de los injertos grandes y profundos que se utilizaban en las operaciones anteriores, y b) la disección cuidadosa y el emplazamiento de las corpora cavernosa terminadas, y la relocación de algunos de los nervios sensibles y un poco de tejido eréctil. Si se hace correctamente, la paciente posoperativa puede tener sensaciones muy fuertes de excitación sexual (la erección de lo que queda de las corpora cavernosa en el interior de su cuerpo) y es fácil que pueda tener orgasmos (se deja intacta la próstata, que puede dar espasmos durante el orgasmo exactamente como antes de la CRS - mientras que el tejido nervioso en toda las corpora, en el clítoris y la vulva, da espasmos, palpita y se descarga al mismo tiempo, exactamente como cualquier otra mujer).

La vaginoplastia (cirugía de reasignación de sexo) es el paso final, dramático e irrevocable hacia la transición de hombre a mujer. Se suele tomar este paso sólo después de la introspección más profunda de la consejería profesional acerca de todas las opciones. Para ellas que necesiten una correción completa de género, la cirugía es un milagro que puede mejorar o incluso salvar una vida, que después puede ser disfrutada feliz e plenamente. Sin embargo, cualquiera que emprenda caprichosamente tal transformación completa se expone a graves consecuencias emocionales y psicológicas posiblemente permanentes y aterrorizantes. Se encuentra información de fundo sobre el proceso de una transición de género en otra página de este sitio, una introducción a los conceptos de identidad de género, transgenerismo e transexualismo.

Las Normas de Cuidado de la Asociación Internacional Harry Benjamín de Disforia de Género (HBIGDA) definen los protocolos actualmente aceptados para el tratamiento médico de mujeres transexuales. Estas normas rigen todos los aspectos de tratamiento médico, incluso el requisito de una Experiencia de la Vida Real (se llama también La Prueba de la Vida Real), y otras exigencias que tiene que cumplir la mujer transexual antes de que se la recomiende para la cirugía CRS. La mayoría de los cirujanos de CRS sólo operarán en las mujeres transexuales que han sido tratado de acuerdo con estas normas, y que pueden mostrar las cartas correspondientes de recomendación de sus consejeros.

los trastornos de identidad de género surgieron por primera vez a la conciencia de los profesionales, las perspectivas clínicas se centraban principalmente en identificar los candidatos para la cirugía de reasignación de sexo. Al crecer el campo, los profesionales reconocieron que algunas personas con verdaderos trastornos de identidad de género no querían ni eran candidatos para la cirugía. Los cálculos originales de la prevalencia de transexualidad entre adultos eran de 1 en 37.000 varones y 1 en 107.000 mujeres. El estudio más reciente, de Holanda, de la parte transexual de la gama de trastornos de identidad de género, indica una razón de 1 de 11.900 varones y 1 de 30.400 mujeres. Existe evidencia, aun no sustentada por investigación científica, que sugiere la probabilidad de una prevalencia aún más alta: 1) se diagnostica a veces problemas de género anteriormente desconocidos cuando se trata a pacientes con angustia, depresión, trastorno afectivo bipolar, trastornos de conducta, abuso de drogas, trastornos disociativos de identidad, trastornos límite de la personalidad, trastornos sexuales misceláneos y condiciones intersexuales; 2) es posible que algunos varones travestís, transformistas, personas transgéneras, y varones y mujeres homosexuales, que no se presentan para tratamiento, tengan una forma de trastorno de identidad de género; 3) la intensidad del trastorno de identidad de género de algunas personas varía por encima y debajo del umbral clínico; 4) la variación de género entre personas con cuerpos femeninos suele ser comparativamente invisible a la sociedad, y especialmente a los profesionales y científicos. La Historia Natural de Trastornos de Identidad de Género. Idealmente, se podría aplicar datos confiables sobre la etiología de las luchas de identidad de género a la hora de decidir entre opciones de tratamiento. No existen tales datos, salvo que se puede demostrar que la mayoría de niños y niñas con trastornos de identidad de género, sin psicoterapia, dejan su deseo de cambiar de sexo y género. Después del diagnóstico de TIG, el enfoque del psicoterapeuta por lo general incluye tres elementos o etapas (a veces llamado la terapia tripartita): una experiencia de vida real en el papel deseado, hormonas del género deseado, y cirugía para cambiar los genitales y otras características sexuales. Cinco observaciones, no tan bien establecidas científicamente, impiden que los profesionales prescriban la terapia tripartita sólo a base de un diagnóstico: 1) algunas personas cuidadosamente diagnosticadas cambian espontáneamente sus deseos; 2) otras logran acomodarse a sus identidades de género más fácilmente sin intervenciones médicas; 3) otras, durante psicoterapia, dejan su deseo de someterse a la terapia tripartita; 4) algunas clínicas de identidad de género han experimentado una razón inexplicablemente alta de desertores; y 5) el porcentaje de personas que no se benefician de la terapia tripartita varía significativamente de estudio a estudio. Muchas personas con TIG buscarán todos los elementos de la terapia tripartita. Típicamente, la terapia tripartita sigue la secuencia hormonas = = > experiencia de la vida real = = > cirugía, o a veces: experiencia de la vida real = = > hormonas = = > cirugía. En el caso de algunas mujeres biológicas, se pueda preferir la secuencia hormonas = = > cirugía del pecho = = > experiencia de la vida real. Sin embargo, un diagnóstico de TIG conduce a la consideración de varias opciones de tratamiento; la terapia tripartita no es la única. Los profesionales se han dado cuenta cada vez más de que todas las personas con trastornos de identidad de género no necesitan, ni quieren todos los elementos de la terapia tripartita. Diferencias Culturales de la Variación de Identidad de Género Alrededor del Mundo. Aunque estudios epidemiológicos comprobaran que existe razón similar fundamental de trastornos de identidad de género por todas partes del mundo, es probable que diferencias culturales de un país a otro modifiquen la expresión conductual de estas condiciones. Además, el acceso a tratamiento, el costo de tratamiento, las terapias disponibles y las actitudes sociales hacia las personas de género diferente y los profesionales que proveen tratamiento, varían ampliamente de lugar a lugar. Aunque en la mayoría de países cruzar las fronteras de género resulta en desaprobación moral en vez de compasión, hay ejemplos notables de algunas culturas que no estigmatizan conductas de género 4 cruzado (por ejemplo por líderes espirituales). III. Nomenclatura Diagnóstica Los Cinco Elementos de Trabajo Clínico. El trabajo profesional a pacientes con trastornos de identidad de género contempla los siguientes pasos: evaluación diagnóstica, psicoterapia, experiencia de la vida real, terapia hormonal y terapia quirúrgica. Esta sección proporciona los antecedentes de evaluación diagnóstica. El Desarrollo de Una Nomenclatura. El término transexual emergió al uso profesional y público durante los años 50 para denominar a una persona que aspiraba vivir, o de hecho vivía el papel anatómicamente opuesto de género, sin o con el uso de hormonas o la realización de cirugía. Durante los años 60 y 70 los profesionales solían emplear el término transexual verdadero. Se pensaba que el transexual verdadero era una persona que seguía una trayectoria característica de desarrollo atípico de identidad de género que predecía una resultante vida mejor después de una secuencia de tratamiento que culminaría en la cirugía genital. Se pensaba que los transexuales verdaderos tenían: 1) identificaciones de género cruzado que expresaban consistentemente por su conducta durante la niñez, la adolescencia y la adultez; 2) ninguna o poca excitación sexual conectada con travestirse; y 3) ningún deseo heterosexual, respecto a su sexo anatómico. Se reconocían transexuales verdaderos de ambos sexos. Se distinguía varones transexuales verdaderos de varones que llegaban al deseo de cambiar de sexo y género vía una trayectoria conductual básicamente masculina. Se disipó la aceptación del concepto del transexual verdadero al darse cuenta que rara vez se encontraban tales pacientes, y que algunos de los primeros transexuales verdaderos habían falsificado sus historias para que se adecuaran a las teorías más antiguas del trastorno. El concepto de mujeres transexuales verdaderas nunca provocó incertidumbres diagnósticas, principalmente porque eran relativamente consistentes las historias de estas pacientes y porque conductas de variación de género por parte de ellas, como travestismo por mujeres, no eran percibidas por los profesionales. Se adoptó más tarde el término síndrome de disforia de género, para indicar la presencia de un problema de género en ambos sexos, hasta que la psiquiatría estableció una nomenclatura oficial. Se introdujo el diagnóstico de Transexualidad en el MDE-III de 1980 para referirse a individuos que demostraron por lo menos dos años de deseo continuo de transformar el sexo de sus cuerpos y su estado de género social. Se diagnosticó a otros individuos con disforia de género con Trastorno de Identidad de Género de Adolescencia o de Adultez, Tipo No Transexual; o, con Trastorno Misceláneo de Identidad de Género (TMIG) si la condición no se encuadró en otra categoría diagnóstica. Los medios de comunicación generalmente no hicieron caso de estos términos diagnósticos y usaron el término transexual para referirse a cualquier persona que quería cambiar su sexo y género. El MDE-IV. En 1994 el comité del MDE-IV reemplazó el diagnóstico de Transexualidad por el de Trastorno de Identidad de Género. Dependiendo de la edad, se debía diagnosticar a ellos con una identificación fuerte y consistente al género opuesto y con una incomodidad persistente con su sexo o un sentido de desapropio en el papel de ese sexo, con Trastorno de Identidad de Género de Niñez (302.6), Adolescencia o Adultez (302.85). Se debía diagnosticar a las personas que no se encuadraron dentro de estos criterios con Trastorno Misceláneo de Identidad de Género (TMIG, 302.6). Esta última categoría clasificó a una variedad de personas, incluyendo las que sólo querían castración o penectomía sin el deseo de tener senos, las que querían terapia hormonal y mastectomía sin someterse a cirugía genital, las con una condición intersexual congénita, las con travestismo transitorio que les provocaba estrés, y las con incertidumbre considerable sobre dejar su estado de género. Se debía 5 subclasificar a los pacientes con TIG y TMIG según su orientación sexual: atracción a varones; atracción a mujeres; atracción a ambos; o atracción a ninguno. El propósito de esta subclasificación era ayudar a determinar, en el transcurso del tiempo, si personas de una orientación sexual u otra lograran resultados mejores por utilizar enfoques de psicoterapia específicos; no tenía el motivo de guiar las decisiones de tratamiento. Entre la publicación del MDE-III y del MDE-IV, comenzó a usarse de varios modos el término transgénero. Algunos lo usaron para referirse, de modo libre de juicio (es decir, sin dar a entender cualquier patología), a quienes tenían identidades de género inusuales. Algunas personas usaron el término informalmente para referirse a cualquier persona con cualquier clase de problema de identidad de género. Transgénero no es un diagnóstico formal, pero les convenía a muchos profesionales y al público usarlo informalmente en vez de TMIG, que es un diagnóstico formal. La CIE-10. La CIE-10 ya incluye cinco diagnósticos de los trastornos de identidad de género (F64): Transexualidad (F64.0) tiene tres criterios: 1. El deseo de vivir y ser aceptado como el sexo opuesto, generalmente acompañado por el deseo de hacer el cuerpo lo más similar posible al del sexo preferido por medio de cirugía y tratamientos hormonales; 2. La identidad transexual ha estado presente persistentemente durante por lo menos dos años; 3. El trastorno no es un síntoma de otro trastorno mental ni de una anormalidad cromosómica. Travestismo de Papeles Duales (F64.1) tiene tres criterios: 1. El individuo viste la ropa del sexo opuesto para pertenecer temporalmente al sexo opuesto; 2. El travestismo no implica ningún motivo sexual; 3. El individuo no tiene el deseo de cambiar permanentemente al sexo opuesto. Trastorno de Identidad de Género de Niñez (64.2) tiene criterios diferentes para niños y niñas. Para las niñas: 1. La niña muestra angustia intensa y persistente por serla y proclama el deseo de ser niño (no simplemente para aprovecharse de las ventajas culturales que percibe de ser niño) o insiste en que es un niño; 2. Tiene que estar presente una de las siguientes características: a. El rechazo marcado y persistente al uso de ropa típicamente femenina y una insistencia en usar la ropa estéreotipicamente masculina. b. El repudio a las estructuras anatómicas femeninas, evidenciado por al menos uno de los siguientes: 1. El anhelo que tiene, o que crecerá, un pene; 2. El rechazo de orinar en la posición sentada; 3. El rechazo a tener senos y menstruar. 3. La niña no debe haber entrado en la pubertad; 4. El trastorno debe haber estado presente durante por lo menos seis meses. Para los niños: 1. El niño muestra angustia intensa y persistente por serlo y tiene el deseo de ser niña, o más raramente, insiste en que es una niña; 2. Tiene que estar presente una de las siguientes características: a. Dedicación a actividades típicamente femeninas, lo que se muestra o por la preferencia por vestirse de ropa femenina o por simular esa ropa, o por un deseo intenso de participar en los juegos y pasatiempos de las niñas y el rechazo de juguetes, juegos y 6 actividades típicamente masculinos. b. El repudio persistente de estructuras anatómicas masculinas, evidenciado por al menos una de las convicciones repetidas que siguen: 1. Que crecerá a ser una mujer (no simplemente hacer ese papel); 2. Que su pene y testículos le disgustan y desaparecerán; 3. Que sería mejor no tener un pene o testículos. 3. El niño no debe haber entrado en la pubertad; 4. El trastorno debe haber estado presente durante por lo menos seis meses. Otros Trastornos de Identidad de Género (F64.8) no tienen criterios definidos. Trastorno Misceláneo de Identidad de Género no tiene criterios definidos. Se puede usar cualquiera de los dos diagnósticos de arriba para las personas con una condición intersexual. El propósito del MDE-IV y la CIE-10 es guiar el tratamiento e investigación. Distintos grupos de profesionales crearon estas nomenclaturas por procesos de consenso en épocas distintas. Se espera que en el futuro se eliminen los desacuerdos entre los sistemas. En este momento, los diagnósticos específicos se basan más en raciocinio clínico que en investigación científica. Los Trastornos de Identidad de Género--¿Son Trastornos Mentales? Para definirse como un trastorno mental, un patrón conductual tiene que resultar en una significativa desventaja maladaptativa a la persona, o provocarle sufrimiento mental. El MDE-IV y la CIE-10 han definido cientos de trastornos mentales que varían en términos de principio, duración, patogénesis, incapacidad funcional y factibilidad de tratamiento. La calificación de trastornos de identidad de género como trastornos mentales no implica ningún permiso de estigmatizar a los pacientes ni de quitarles sus derechos civiles. El uso de un diagnóstico formal muchas veces es importante para proporcionar alivio, para recibir cobertura de seguro de enfermedad y para guiar investigaciones para poder ofrecer en el futuro tratamientos más eficaces. IV. El Profesional de Salud Mental Las Diez Tareas del Profesional de Salud Mental. Se espera que los profesionales de salud mental (los PSM) que tratan a personas con trastornos de identidad de género emprendan regularmente muchas de estas responsabilidades: 1. Diagnosticar con exactitud el trastorno de identidad de género del paciente; 2. Diagnosticar con exactitud cualquier condición psiquiátrica comórbida y realizar tratamiento apropiado; 3. Aconsejar al paciente respecto a la gama de tratamientos disponibles y sus consecuencias; 4. Proveer psicoterapia; 5. Evaluar la elegibilidad e idoneidad del paciente para terapia hormonal y quirúrgica; 6. Hacer recomendaciones formales a colegas (médicos, cirujanos, etc.); 7. Describir, en un certificado de recomendación, la historia relevante del paciente; 8. Ser integrante de un conjunto de profesionales que se interesan por los trastornos de identidad de género; 9. Educar a familiares, patronos e instituciones sobre trastornos de identidad de género; 10. Hacerse accesible a los pacientes para tratamiento de seguimiento. 7 El Especialista en Adultos. La formación del profesional de salud mental que se especializa en los trastornos de identidad de género de adultos se fundamenta en una competencia básica y general de diagnóstico y tratamiento clínico de trastornos emocionales. Se puede adquirir la instrucción clínico por cualquier plan de estudios que formalmente otorga credenciales por ejemplo, psicología, psiquiatría, asistencia social, consejería o enfermería. Las credenciales mínimas recomendadas para competencia especializada en los trastornos de identidad de género son las siguientes: 1. El grado de maestría, o el equivalente, en un campo clínico de ciencia conductual; Este grado, u otro más avanzado, tiene que haber sido otorgado por una institución aprobada por un reconocido consejo de acreditación educativa nacional o regional. El profesional de salud mental debe poseer credenciales documentadas de experticia de una institución acreditada y de un consejo de licenciamiento. 2. Instrucción especializada y competencia en la evaluación de los trastornos sexuales del MDEIV/ CIE-10 (no simplemente los trastornos de identidad de género). 3. Instrucción y competencia documentada, bajo especialización, en psicoterapia. 4. Formación continuada en el tratamiento de trastornos de identidad de género, lo que puede incluir asistir a congresos, talleres o seminarios profesionales, y participar en estudios investigativos relacionados a asuntos de identidad de género. El Especialista en Niños. El profesional que evalúa o le provee terapia a un niño o adolescente joven que tenga TIG debe tener formación en la psicopatología de desarrollo de la niñez y la adolescencia. El profesional debe tener competencia en el diagnóstico y tratamiento de los problemas ordinarios de niños y adolescentes. Estos requisitos se adicionan a los del especialista en adultos. Las Diferencias Entre Elegibilidad e Idoneidad. Las NDC proporcionan recomendaciones para los requisitos de elegibilidad para hormonas y cirugía. Sin cumplir primero con estos requisitos, ni el paciente ni el psicoterapeuta debe pedir hormonas o cirugía. Un ejemplo de un requisito de elegibilidad es: la persona tiene que vivir de tiempo completo en el papel del género preferido durante doce meses antes de cirugía genital. Para cumplir con este criterio, el profesional tiene que documentar que ha ocurrido este período de experiencia de vida real. Es más complicado cumplir con los criterios de idoneidad, que se refieren a la probabilidad de que el paciente esté listo para comenzar una etapa determinada de tratamiento, porque esto depende del juicio del profesional y del paciente. Un paciente puede demostrar su idoneidad por reafirmar más su identidad de género en evolución, o por mejorar su estado de salud mental en el papel del género nuevo o confirmado. La Relación Entre el Profesional de Salud Mental y el Médico y Cirujano. Los profesionales de salud mental que recomiendan terapia hormonal y quirúrgica comparten la responsabilidad legal y ética con el médico que emprende el tratamiento. El tratamiento hormonal a veces puede aliviar angustia y depresión en algunas personas, sin la necesidad de usar otros medicamentos psicotrópicos. Sin embargo, otras personas necesitan medicamentos psicotrópicos antes de, o simultáneamente al uso de hormonas o someterse a cirugía. Se espera que el profesional haga esta evaluación y asegure que los medicamentos psicotrópicos apropiados sean ofrecidos al paciente. La presencia de condiciones psiquiátricas comórbidas no imposibilita el tratamiento hormonal o quirúrgico, pero algunos diagnósticos resultan en dilemas de tratamiento difíciles y pueden demorar o excluir el uso de cualquier de esos tratamientos. El Certificado del Profesional de Salud Mental que Recomienda la Terapia Hormonal o Quirúrgica Debe Definir Concisamente: 1. La identidad y antecedentes del paciente; 8 2. Los diagnósticos (iniciales y en evolución) de género y sexuales, y otros diagnósticos psiquiátricos; 3. La duración de la relación profesional y el tipo de psicoterapia o evaluación a que se sometió el paciente; 4. Los criterios de elegibilidad con que cumplió el paciente, y la opinión especializada del profesional de salud mental que justifica la terapia hormonal o quirúrgica; 5. El grado en que el paciente ya ha cumplido con las Normas de Cuidado, y la probabilidad que continuará cumpliendo con ellas en el futuro; 6. Si el autor del certificado forma parte de un conjunto de terapia de género; 7. Que se pueda realizar una llamada telefónica al profesional para verificar que realmente escribió el certificado. Saber de la experticia profesional que describe el certificado, les permite a los médicos que recetan hormonas y al cirujano un grado importante de confiabilidad, basado en la competencia y el conocimiento respecto a los trastornos de identidad de género. Se Requiere Un Certificado y Diagnóstico para Iniciar la Terapia Hormonal, o para Cirugía del Pecho. Un certificado de un profesional de salud mental, que incluye los siete puntos arriba, escrito al médico responsable del tratamiento médico del paciente, basta para el comienzo de terapia hormonal o para remisión para cirugía del pecho (por ejemplo, mastectomía, reconstrucción del pecho, o mamoplastia de aumento). Se Requiere, En General, Dos Certificados para la Cirugía Genital. La cirugía genital para varones biológicos puede incluir orquidectomía, penectomía, clitoroplastia, labioplastia o vaginoplastia; para mujeres biológicas puede incluir histerectomía, salpingo ooforectomía, metoidioplastia, escrotoplastia, uretroplastia, implantación de prótesis testiculares, o faloplastia. Lo ideal es que los profesionales de salud mental se esmeren en su trabajo y periódicamente reporten estos procedimientos como parte de un conjunto de profesionales de salud mental y médicos no psiquiátricos. Un solo certificado, enviado al cirujano que practicará la cirugía genital es suficiente, por lo general, siendo este certificado firmado por dos profesionales de salud mental. Sin embargo, es más común que los profesionales de salud mental trabajen solos, sin colaborar con colegas experimentados en trastornos de identidad de género, y emitan los certificados de recomendación. Ya que puede que no tengan profesionales independientes la ventaja de consultar frecuentemente a colegas profesionales en casos de identidad de género, se requiere dos certificados de recomendación antes de aprobar la cirugía genital. Si una persona con el grado de maestría escribe el primer certificado, un psiquiatra o psicólogo clínico (con el grado de doctorado), que debe poder evaluar correctamente cualquier condición psiquiátrica comórbida, debe escribir el segundo. Si el psicoterapeuta del paciente escribe el primer certificado, un profesional que sólo ha hecho un papel evaluativo para el paciente debe escribir el segundo. Sin embargo, se espera que los dos certificados se dirijan a los mismos temas. Uno de los certificados, por lo menos, debe consistir en un informe detallado. El segundo profesional, que habrá leído el primer certificado, puede elegir escribir un resumen de acuerdo más corto. V. Evaluación y Tratamiento de Niños y Adolescentes La Fenomenología. Los trastornos de identidad de género de niños y adolescentes son diferentes de los que vimos en los adultos, ya que ocurren dentro de un proceso (físico, psicológico y sexual) de 9 desarrollo rápido y dramático. Los trastornos de identidad de género de niños y adolescentes son condiciones complejas. El joven puede experimentar su sexo fenotípico como inconsistente con su propio sentido de identidad de género. Se experimenta muchas veces una angustia intensa, especialmente durante la adolescencia, y surgen frecuentemente asociadas dificultades conductuales y emocionales. Hay una fluidez y variabilidad más grande en los resultados, especialmente entre los niños prepubertad. Muy pocos jóvenes que varían de las normas de género se vuelven transexuales, aunque muchos finalmente desarrollan una orientación homosexual. Las características comunes de los conflictos de identidad de género en niños y adultos incluyen un deseo proclamado de ser del sexo opuesto; una preferencia para los juegos y juguetes normalmente asociados al sexo al cual se identifica el niño; la evitación de la ropa, la conducta y los juegos normalmente asociados al género asignado al niño; una preferencia por compañeros de juego o amigos del sexo y género del cual se identifica el niño; y una antipatía por las características y funciones sexuales y corporales. Se diagnostica los trastornos de identidad de género más frecuentemente entre los niños que entre las niñas. Fenómenologicamente, hay una diferencia cualitativa entre la manera en que los niños y adolescentes presentan sus dilemas de género, y la presentación de ilusiones u otros síntomas psicóticos. En condiciones psicóticas, se pueden ocurrir creencias ilusas sobre cuerpo y género, pero se puede distinguirlas del fenómeno de un trastorno de identidad de género. Trastornos de identidad de género durante la niñez no equivalen a los de la adultez, y aquellos no se progresan inevitablemente a los últimos. Cuanto más joven el niño, tanto más incierto y tal vez más maleable el resultado final. Intervenciones Psicológicas y Sociales. El trabajo del profesional de salud mental especialista en niños es proporcionar evaluación y tratamiento y debe desarrollar la siguiente pauta: 1. El profesional debe reconocer y aceptar el problema de identidad de género. La aceptación y remoción del secreto puede dar alivio considerable. 2. La evaluación debe investigar la naturaleza y características de la identidad de género del niño o adolescente. Se debe llevar a cabo una evaluación completa psicodiagnóstica y psiquiátrica. Una evaluación completa debe incluir una evaluación familiar, ya que otros problemas conductuales y emocionales son comunes, y muchas veces existen problemas sin resolver en el ambiente del niño. 3. La terapia debe enfocarse en mejorar cualquier problema comórbida de la vida del niño, y en reducir la angustia que experimenta el niño a base de su problema de identidad de género y otras dificultades. El niño y la familia deben recibir apoyo en tomar las decisiones difíciles respecto al grado que se le permite al niño de asumir un papel de género consistente a su identidad de género. Esto incluye las decisiones de informarles o no a los demás sobre la situación del niño, cómo los demás de la vida del niño deben responder, y como otro ejemplo, si el niño debe asistir a la escuela usando un nombre y ropa opuestos a su sexo asignado. También se debe apoyar al niño y su familia en soportar la incertidumbre y angustia relacionadas a la expresión de género del niño y la mejor manera de manejarla. Pueden ser muy útiles reuniones profesionales colaborativas, para descubrir soluciones apropiadas a estos problemas. Intervenciones Físicas. Antes de considerar cualquier intervención física, se debe llevar a cabo una investigación extensiva de asuntos psicológicos, familiares y sociales. Se debe considerar las intervenciones físicas dentro del contexto del desarrollo adolescente. El desarrollo adolescente de la identidad de género puede evolucionar de maneras inesperadas. Un cambio hacia la conformidad de género puede ocurrir principalmente para agradar a la familia, así que posiblemente no perdure o no refleje un cambio permanente de identidad de género. Las creencias de identidad de adolescentes a 10 veces se vuelven tenazmente mantenidas, lo que puede dar una impresión falsa de irreversibilidad; puede aparecer más fluidez en una etapa más tardía. Por estas razones, se debe retrasar intervenciones físicas irreversibles durante tanto tiempo que sea clínicamente apropiado. Puede ser fuerte la presión por intervenciones físicas debido al nivel de angustia del adolescente, y se debe considerar en tales situaciones la remisión a un servicio especialista y multidisciplinario de niños y adolescentes, donde existan tales servicios. Las intervenciones físicas son de tres categorías o etapas: 1. Intervenciones completamente reversibles. Éstas consisten del uso de agonistas LHRH o medroxyprogesterona para suprimir la producción de estrógeno o testosterona, lo que demora los cambios físicos de la pubertad. 2. Intervenciones parcialmente reversibles. Éstas incluyen intervenciones hormonales que masculinizan o feminizan el cuerpo, como la administración de testosterona a mujeres biológicas y estrógeno a varones biológicos. Para revertir los cambios resultantes, puede ser necesario intervención quirúrgica. 3. Intervenciones irreversibles. Éstas son intervenciones quirúrgicas. Se recomienda un proceso de etapas para conservar disponibles las opciones durante las dos primeras etapas. El avance de una etapa a otra no debe ocurrir hasta que el joven y su familia tengan el tiempo necesario para adaptarse completamente a los efectos de las intervenciones anteriores. Intervenciones Completamente Reversibles. Los adolescentes pueden ser elegibles para hormonas que demoran la pubertad tan pronto que comiencen los cambios de pubertad. Para que tomen el adolescente y su familia una decisión informada sobre una demora de pubertad, se recomienda que el adolescente experimente el inicio de pubertad de su sexo biológico, al menos hasta la Etapa Tanner Dos*. Si por razones clínicas se piensa que se debe intervenir más temprano por el bien del paciente, esto debe ser manejado con consejos endocrinológicos, y con más de una opinión psiquiátrica. Dos metas justifican esta intervención: a) para ganar tiempo para analizar más la identidad de género y otros aspectos de desarrollo por medio de psicoterapia; y b) para hacer más fácil que el adolescente, si continúa a buscar un cambio de sexo y género, pase mejor en el papel del sexo y género opuesto. Para proveerle al adolescente hormonas que retrasan la pubertad, hay que cumplir con los criterios siguientes: 1. Durante la niñez, el adolescente ha mostrado un modelo intenso de identidad de sexo y género cruzado, y una aversión a la conducta esperada debido al papel de su género asignado; 2. La incomodidad de su sexo y género ha aumentado significativamente al comenzar la pubertad; 3. La familia consiente y participa en la terapia. Se debe tratar a los varones biológicos con agonistas LHRH (que paran la secreción de la hormona luteinizante, HL, y como resultado también de testosterona) o con progestinas o antiandrógenos (que obstruyen la secreción de testosterona o neutralizan su efecto). Se debe tratar a las mujeres biológicas con agonistas LHRH o con progestinas suficientes (lo que para la producción de estrógeno y progesterona) para detener la menstruación. *Se refiere a la Escala Tanner del Desarrollo Físico Pubertal; se puede encontrar más información al respecto en libros de consulta pediátricos o por medio del Internet. 11 Intervenciones Parcialmente Reversibles. Los adolescentes pueden ser elegibles para comenzar la terapia hormonal de masculinización o feminización cuando tienen 16 años, preferiblemente con el consentimiento de los padres. En muchos países las personas que tienen 16 años son adultos legales y pueden tomar decisiones médicas sin el consentimiento de los padres. Se requiere tratamiento profesional de salud mental para establecer la elegibilidad para el tratamiento tripartito durante la adolescencia. Para facilitar la experiencia de la vida real o la terapia hormonal, el profesional de salud mental debe trabajar con el paciente y su familia por un mínimo de seis meses. Aunque el número de consultas durante este período de seis meses depende del juicio del clínico, la intención es que se evalúe el tratamiento hormonal y la experiencia de vida real atentamente y repetidamente durante el transcurso del tiempo. Para los pacientes que ya comenzaron la experiencia de vida real antes de entrar en psicoterapia, el profesional debe trabajar cerca de ellos y sus familias, considerando atentamente y repetidamente lo que acontece en el transcurso del tiempo. Intervenciones Irreversibles. No se debe ejecutar ninguna intervención quirúrgica antes de la adultez, o antes de una experiencia de la vida real de por lo menos dos años en el papel de género del sexo con el que se identifica el adolescente. Se debe interpretar el umbral de 18 años como un criterio de elegibilidad y no como una indicación, en sí mismo, que justifica una intervención activa. VI. Psicoterapia con Adultos Una Observación Básica. Muchos adultos con trastornos de identidad de género descubren maneras de vivir cómodamente y eficazmente sin someterse a todos los elementos del tratamiento tripartito. Aunque algunas personas logran esto sin ayuda, la psicoterapia puede servirles mucho en los procesos de descubrimiento y maduración que facilitan la comodidad personal. La Psicoterapia no es un Requisito Imprescindible para la Terapia Tripartita. No todos los pacientes adultos de género necesitan psicoterapia para proceder con la terapia hormonal, la experiencia de la vida real, o la cirugía. Programas diferentes varían respecto al grado que perciben la necesidad de psicoterapia. Cuando la evaluación inicial del profesional de salud mental resulta en una recomendación de psicoterapia, el clínico debe especificar las etapas del tratamiento y estimar su frecuencia y duración. No hay un número mínimo de consultas psicoterapéuticas antes de la terapia hormonal, la experiencia de la vida real o la cirugía, a base de tres razones: 1) los pacientes varían ampliamente en sus habilidades de alcanzar etapas similares dentro de un tiempo determinado; 2) hay una tendencia a interpretar un número mínimo de consultas como un obstáculo de vencer, lo que reduce la oportunidad genuina de crecimiento personal; 3) el profesional de salud mental puede prestarle mucho apoyo al paciente durante todas las etapas de una transición de género. Programas diferentes pueden establecer criterios de elegibilidad que incluyen algún número mínimo de consultas o meses de psicoterapia. No es necesario que el profesional de salud mental que lleva a cabo la evaluación inicial sea el psicoterapeuta. Si los integrantes de un conjunto de género no practican psicoterapia, se debe informar al psicoterapeuta que una carta que describe la terapia que recibió el paciente puede ser pedida, así el paciente pueda proceder con la próxima etapa del tratamiento. Las Metas de Psicoterapia. La psicoterapia muchas veces le proporciona al paciente educación sobre una gama de opciones que anteriormente no hubiera considerado seriamente. También acentúa la necesidad de establecer metas de vida realistas para empleo y relaciones, y trata de 12 definir y aliviar los conflictos del paciente que hayan socavado una vida estable. La Relación Terapéutica. El primer paso hacia el trabajo exitoso del profesional de salud mental es establecer una relación confiable y fidedigna con el paciente. Esto por lo general se consigue al investigar, competentemente y sin prejuicio, los asuntos de género del paciente, durante la evaluación inicial diagnóstica. Puede ser mejor que se trate más tarde de otros asuntos, después que el paciente cree que el clínico entiende y se interesa por sus inquietudes de género. Idealmente, el clínico trata del todo de la complejidad del paciente. Las metas de la terapia son ayudar que la persona viva más cómodamente dentro de su identidad de género y trate eficazmente de otros asuntos no relacionados a género. El clínico muchas veces trata de facilitar la capacidad del paciente de trabajar y de establecer y mantener relaciones de apoyo. Aunque se logren estas metas iniciales, los profesionales de salud mental deben discutir la probabilidad que ninguna terapia educativa, psicoterapéutica, médica o quirúrgica puede apagar de manera permanente todos los vestigios de la asignación original de sexo del paciente y su experiencia de género anterior. Los Procedimientos Psicoterapéuticos. La psicoterapia consiste en una serie de comunicaciones interactivas entre un psicoterapeuta que comprende cómo sufren las personas y cómo se puede aliviar esto, y un paciente que experimenta angustia. Típicamente, la psicoterapia consiste en consultas de cincuenta minutos que ocurren regularmente. Las consultas terapéuticas inician un proceso de desarrollo, permitiendo la apreciación de la historia del paciente, la comprensión de los dilemas actuales, y la identificación de ideas no realistas y de conductas maladaptativas. La psicoterapia no intenta curar el trastorno de identidad de género; por lo general, la meta es que se logre una vida estable al largo plazo, con oportunidades realistas de éxito en relaciones, educación, empleo, y expresión de identidad de género. La angustia de género muchas veces intensifica los dilemas interpersonales, laborales y educacionales. El psicoterapeuta debe tener claro que es el paciente quien tiene el derecho de escoger entre muchas opciones. El paciente puede ensayar enfoques alternativos a lo largo del tiempo. Idealmente, la psicoterapia es un esfuerzo colaborativo. El psicoterapeuta tiene que estar seguro que el paciente entienda los conceptos de elegibilidad e idoneidad, porque los dos tienen que cooperar en definir los problemas del paciente y en evaluar el progreso que hacen en solucionarlos. La colaboración puede prevenir un punto muerto entre un psicoterapeuta que parezca negar un permiso sin justificación, y un paciente que parezca demasiado desconfiado para compartir fácilmente sus pensamientos, sentimientos, relaciones y sucesos. Los pacientes pueden beneficiarse de psicoterapia durante cada etapa de la evolución de género. Ésta incluye el período postquirúrgico, cuando los obstáculos anatómicos a comodidad de género han sido superados, pero la persona todavía puede continuar experimentando una falta de comodidad real y habilidad viviendo el nuevo papel de género. Opciones para Adaptación de Género. Las actividades y procesos listados abajo, en varias combinaciones, les han ayudado a las personas a encontrar más comodidad personal. Estas adaptaciones pueden evolucionar espontáneamente o durante psicoterapia. Encontrar nuevas adaptaciones de género no significa que la persona en el futuro no elegirá buscar la terapia hormonal, la experiencia de la vida real, o la cirugía genital. Actividades: Varones Biológicos: 1. Travestismo: de modo moderado, con ropa interior; de modo unisex; o de modo femenino. 13 2. Cambios corporales: depilación por electrólisis o por cera; cirugía cosmética menor. 3. Mejoras de apariencia, vestuario o expresión vocal. Mujeres Biológicas: 1. Travestismo: de modo moderado, con ropa interior; de modo unisex; o de modo masculino. 2. Cambios corporales: fajarse los senos; halterofilia; uso de vello facial teatral. 3. Rellenar la ropa interior o uso de una prótesis peneal. Ambos Géneros: 1. Aprender sobre asuntos transgéneros a través de: grupos de autoapoyo y redes transgéneras, comunicarse con pares por medio del Internet, estudiar estas normas de cuidado y materias legas y profesionales sobre derechos civiles respecto a empleo, relaciones y travestismo público; 2. Dedicarse a las actividades de recreo del sexo preferido; 3. Períodos de vivir como el sexo preferido. Procesos: 1. La aceptación de que las fantasías o conducta (orientación) homosexuales o bisexuales de la persona son distintas de la identidad de género y los deseos por otro papel de género; 2. La aceptación de que la necesidad de mantener un empleo, proveer a las necesidades educativas de niños, cumplir con un compromiso matrimonial, y evitar angustiar a un familiar, tiene prioridad mayor que el deseo personal de expresión constante de género cruzado; 3. Integrar la conciencia masculina y femenina en la vida cotidiana; 4. Identificar lo que conduce a anhelos más fuertes de género cruzado y eficazmente tratarlo; por ejemplo, desarrollar mejores habilidades autoprotectivas y vocacionales, y auto-aserción para adelantarse en el empleo y para resolver luchas interpersonales y fortalecer relaciones claves. VII. Requisitos para Tratamiento Hormonal de Adultos Razones para Terapia Hormonal. Tratamiento hormonal del sexo opuesto es un elemento importante en el proceso de transición anatómica y psicológica de género de adultos con trastornos de identidad de género apropiadamente seleccionados. Las hormonas muchas veces son médicamente necesarias para vivir exitosamente en el nuevo género, y mejoran la calidad de vida y limitan condiciones psiquiátricas comórbidas que muchas veces se asocian a la falta de tratamiento. Cuando los médicos les administran andrógenas a mujeres biológicas y estrógenos, progesterona y antiandrógenos a varones biológicos, los pacientes se sienten y se parecen más a su género preferido. Criterios de Elegibilidad. No se debe emprender casualmente la administración de hormonas debido a los riesgos médicos y sociales. Se debe cumplir con tres criterios: 1. 18 años de edad; 2. Conocimiento demostrable por parte del paciente de lo que pueden y no pueden lograr las hormonas, y de los riesgos y beneficios sociales. 3. Uno u otro de: a. Una experiencia de la vida real de al menos tres meses antes del suministro de hormonas; b. Un período de psicoterapia de duración especificada por el profesional de salud mental después de la evaluación inicial (normalmente un mínimo de tres meses). En situaciones determinadas, se puede admitir que se les suministre hormonas a pacientes que no han cumplido con el tercer criterio, por ejemplo para facilitar la administración controlada de hormonas de 14 calidad conocida, para impedir el uso descontrolado de hormonas de origen del mercado negro. Criterios de Idoneidad. Hay tres criterios: 1. El paciente ha reafirmado más su identidad de género durante la experiencia de la vida real o durante psicoterapia; 2. El paciente se ha adelantado hacia superar otros problemas identificados, así para mejorar o mantener un estado estable de salud mental (esto implica el control satisfactorio de problemas como sociopatología, abuso de drogas, psicosis y tendencias al suicidio); 3. Se espera que el paciente use las hormonas de manera responsable. ¿Se Puede Suministrar Hormonas a Quienes no Quieren la Cirugía ni la Experiencia de la Vida Real? Sí, pero sólo después de diagnóstico y psicoterapia por un profesional calificado de salud mental que sigue los criterios mínimos arriba listados. La terapia hormonal puede proporcionarles mucha comodidad a los pacientes de género que no desean ni pueden vivir el papel opuesto de género o someterse a cirugía. En algunos pacientes, la terapia hormonal por sí misma puede dar alivio sintomático suficiente para obviar la necesidad de cambiar de papel de género o someterse a cirugía. La Terapia Hormonal y Cuidado Médico de las Personas Presas. Las personas que reciben tratamiento para trastornos de identidad de género deben continuar recibiéndolo, conforme a estas Normas de Cuidado, aun estando encarceladas. Por ejemplo, se debe permitir que ellos que reciben tratamiento psicoterapéutico y/o tratamiento hormonal que continúen este tratamiento médicamente necesario para impedir o limitar la inestabilidad emocional, la pérdida de características físicas que ya ocasionaron las hormonas, y el sentido de desesperación que puede resultar en depresión, angustia y tendencias al suicidio. Las personas encarceladas que sufren una retirada repentina de tratamiento hormonal corren riesgos mayores de síntomas psiquiátricos o conducta autodestructiva. Se tiene que proporcionales también control médico del tratamiento hormonal conforme a estas Normas. Decisiones sobre el alojamiento de presos transgéneros se tiene que tener presente su estado de transición de género y su seguridad personal. VIII. Resultados del Tratamiento Hormonal de Adultos Puede que no se manifiesten los máximos efectos físicos de las hormonas hasta después de dos años de tratamiento continuo. La herencia influye la respuesta de los tejidos a las hormonas, y no se puede superar esto administrando dosis más altas. El grado de efectos que realmente se logra varía de paciente en paciente. Efectos Deseados de la Hormonas. Los varones biológicos tratados con estrógenos pueden esperar efectivamente que el tratamiento resulte en algún crecimiento de los senos, alguna redistribución de grasa corporal hacia la forma más femenina, una disminución de la fuerza del cuerpo superior, un ablandamiento del piel, una disminución del vello corporal, una disminución o cesación de la calvicie, una disminución de fertilidad y del tamaño testicular, y erecciones menos frecuentes y firmes. Son reversibles la mayoría de estos cambios, aunque no se revertirá completamente el aumento de los senos al descontinuar el tratamiento. Las mujeres biológicas tratadas con testosterona pueden esperar los cambios permanentes siguientes: que la voz se hace más grave, el crecimiento del clítoris, la atrofia moderada de los senos, el aumento de vello facial y corporal y la calvicie típica del varón. Los cambios reversibles incluyen un aumento 15 de la fuerza del cuerpo superior, un aumento de peso, un aumento de interés social y sexual y de excitación sexual, y la disminución de grasa de las caderas. El Potencial de Efectos Médicos Secundarios Negativos. Es más probable que los pacientes con problemas médicos o tendencia a enfermedades cardiovasculares experimenten efectos serios o fatales del tratamiento con hormonas del sexo opuesto. Los riesgos y efectos secundarios de tratamiento hormonal pueden aumentarse a causa de tabaquismo, obesidad, vejez, cardiopatías, hipertensión, anormalidades de coagulación, malignidades y algunas anormalidades endocrinológicas. Por eso, puede que algunos pacientes no toleren el uso de hormonas del sexo opuesto. Por otro lado, las hormonas pueden dotar beneficios a la salud tanto como riesgos. El paciente y el médico deben considerar juntos el balance entre beneficios y riesgos. Los efectos secundarios en varones biológicos tratados con estrógenos y progestinas pueden incluir una tendencia aumentada a coagulación (trombosis venosa con riesgo de embolismo pulmonar fatal), desarrollo de prolactinomas benignos de la hipófisis, infertilidad, aumento de peso, inestabilidad emocional, enfermedades del hígado, formación de cálculos biliares, somnolencia, hipertensión y diabetes mellitus. Los efectos secundarios en las mujeres tratadas con testosterona pueden incluir infertilidad, acné, inestabilidad emocional, aumento de deseo sexual, cambio de perfil lípido hacia el padrón masculino (lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares), y la disposición a desarrollar tumores benignos y malignos del hígado y malfuncionamiento hepático. Las Responsabilidades del Médico que Receta Hormonas. Las hormonas deben ser recetadas por un médico, y no deben ser administradas sin evaluación adecuada psicológica y médica antes y durante el tratamiento. Cualquier paciente que no entienda los requisitos de elegibilidad e idoneidad, y que no conozca las Normas de Cuidado, debe ser informado al respecto, y esto puede dar una indicación oportuna para recomendarlo a un profesional de salud mental que tiene experiencia con trastornos de identidad de género. No es necesario que el médico que receta tratamiento hormonal se hubiera especializado en endocrinología, pero debe hacerse conocedor de los aspectos relevantes médicos y psicológicos del tratamiento de las personas con trastornos de identidad de género. Después de una anamnesis completa, un examen físico y un análisis de laboratorio, el médico debe considerar nuevamente los efectos probables y secundarios del tratamiento hormonal, inclusive el potencial de consecuencias serias que pueden causar la muerte. El paciente debe tener la capacidad de entender los riesgos y beneficios del tratamiento, recibir respuestas a sus preguntas, y consentir el control médico del tratamiento. La ficha clínica del paciente debe contener un documento firmado de consentimiento informado que verifica que tuvo lugar una discusión de los riesgos y beneficios de la terapia hormonal. Los médicos tienen una latitud considerable respecto a las formulaciones hormonales que prescriben y los modos de administración que escogen para pacientes diferentes. Opciones eficaces de administración incluyen los modos orales, inyectables y transcutáneos. Se debe considerar el uso de parches transcutáneos de estrógeno en casos de varones con más de 40 años o de los con anormalidades de coagulación o una historia de trombosis venosa. Testosterona transcutánea les conviene a las mujeres que no quieren inyecciones. Ausente cualquier otra condición médica, quirúrgica o psiquiátrica, el monitoreo médico debe incluir: exámenes físicos seriales para evaluar los efectos primarios y secundarios del tratamiento, medición de signos vitales antes de y durante el tratamiento, medición de peso y análisis de laboratorio. Los pacientes de género, independiente de que ya hayan comenzado el uso de hormonas, deben ser evaluados 16 para tumores pélvicos igualmente como cualquier persona. Para ellos que usan estrógenos, la evaluación mínima de laboratorio debe consistir en el nivel pretratamiento de testosterona libre, nivel de glucosa en ayunas, análisis de la función hepática, y un conteo sanguíneo completo que se debe repetir a intervalos de seis meses y un año, y anualmente después. Se debe medir el nivel de prolactina antes del tratamiento y medirlo nuevamente a uno, dos y tres años. Si no ocurre hiperprolactinemia durante este tiempo, no son necesarias más mediciones. Se debe examinar a los varones biológicos que se someten a tratamiento con estrógenos por cáncer de los senos, y se debe fomentar el autoexamen de los senos. A medida que envejecen, deben ser monitoreados para el cáncer prostático. En el caso de ellos que reciben andrógenas, la evaluación mínima de laboratorio debe consistir en un análisis pretratamiento de función hepática y un conteo sanguíneo completo, repetidos seis meses y un año más tarde y anualmente después. Se debe considerar la palpación anual del hígado. Se debe monitorear a las mujeres que se han sometido a mastectomía y que tengan una historia familiar de cáncer de los senos por señales de esta enfermedad. Los médicos pueden proporcionarles a sus pacientes un breve informe escrito que indica que la persona está bajo tratamiento médico que incluye terapia hormonal del sexo opuesto. Durante las etapas iniciales de tratamiento hormonal, se puede sugerir al paciente que lleve consigo este informe todo el tiempo, así puede ayudar a evitar dificultades con la policía u otras autoridades. Disminución de Dosis Hormonales después de Gonadectomía. Se puede reducir por 1/3 a 1/2 las dosis de estrógeno en las pacientes que se han sometido a orquidectomía, sin retrasar la feminización. Se debe considerar la disminución de las dosis de testosterona después de la ooforectomía, para proteger contra los riesgos de osteoporosis. Por lo general, se requiere en todos los pacientes de género tratamiento hormonal de mantenimiento de por vida. El Abuso de Hormonas. Algunas personas obtienen hormonas sin receta, de amigos, familiares, y farmacias de países extranjeros. El uso de hormonas sin control médico puede exponer a la persona a grandes riesgos médicos. Se reconoce que algunas personas que usan hormonas bajo control médico han consumido dosis adicionales sin que su médico se dé cuenta. Los profesionales de salud mental y los médicos que recetan hormonas deben hacer el esfuerzo de asegurar la conformación con las dosis recomendadas para limitar la comorbilidad. Es ético que los médicos descontinúen tratamiento de pacientes que no cumplan los regímenes de tratamiento prescritos. Otros Beneficios Potenciales de Hormonas. El tratamiento hormonal, con tal que sea tolerado médicamente, debe preceder cualquier intervención quirúrgica. Satisfacción con los efectos del tratamiento hormonal reafirma la identidad de la persona como del sexo y género preferido y sostiene más la convicción de proceder. Si el paciente está descontento con los efectos hormonales, puede señalar incertidumbre respecto a proceder a intervenciones quirúrgicas. En varones biológicos, las hormonas mismas muchas veces causan crecimiento adecuado de los senos y excluyen la necesidad de cirugía de mamoplastia de aumento. Algunos pacientes que reciben tratamiento hormonal no desearán cirugía genital ni otras intervenciones quirúrgicas. El Uso de Antiandrógenos y Terapia Cíclica. Se puede usar antiandrógenos como tratamiento adjunto en varones que usan estrógenos, aunque no siempre son necesarios para lograr feminización. En algunos pacientes, antiandrógenos pueden obstruir más profundamente la secreción de testosterona y permitir una dosis más pequeña de estrógeno, lo que puede prevenir efectos secundarios negativos a veces provocados por el estrógeno. 17 Feminización no requiere terapia cíclica. Ensayos a imitar el ciclo menstrual por prescribir terapia interrumpida de estrógeno o la sustitución de estrógeno por progesterona durante una porción del mes no son necesarios para lograr feminización. Consentimiento Informado. Se debe suministrarles tratamiento hormonal sólo a quienes son legalmente capaces de dar consentimiento informado, incluyendo las personas declaradas menores emancipados por un tribunal, y personas privadas de libertad consideradas competentes para participar en sus decisiones médicas. Para adolescentes, el consentimiento informado tiene que incluir la aprobación del paciente menor y el consentimiento informado firmado por un padre o tutor legal. Opciones Reproductivas. El consentimiento informado implica que el paciente entienda que la administración de hormonas limita la fertilidad y que la remoción de órganos sexuales impide la capacidad de reproducción. Se conoce casos de personas que recibieron terapia hormonal y cirugía de reasignación de sexo y que más tarde lamentaron la incapacidad de tener hijos genéticamente relacionados. El profesional de salud mental que recomienda la terapia hormonal y el médico que prescribe tal terapia deben discutir opciones reproductivas con el paciente antes del inicio de la terapia hormonal. Varones biológicos, especialmente ellos que ya no se han reproducido, deben ser informados sobre opciones de preservar semen y animados a considerar el uso de un banco de semen antes del inicio de la terapia hormonal. Mujeres biológicas actualmente no disponen de simples opciones para preservar gametos, aparte de preservación criogénica de embriones fertilizados. Sin embargo, ellas deben ser informadas sobre asuntos reproductivos, inclusive esta opción. A medida que surjan otras opciones, les deben ser presentadas también. IX. La Experiencia de la Vida Real El acto de adoptar completamente un nuevo papel de género, o uno en desarrollo, durante la vida cotidiana se llama la experiencia de la vida real. Esta experiencia es esencial para la transición al papel de género que conforma a la identidad de género del paciente. Ya que el cambio de presentación de género de la persona tiene inmediatas consecuencias profundas, personalmente y socialmente, la decisión de emprenderlo debe ser precedida por una conciencia de las probables consecuencias familiares, laborales, interpersonales, educacionales, económicas y legales. Los profesionales tienen la responsabilidad de discutir estas consecuencias predecibles con sus pacientes. Un cambio de papel y presentación de género puede resultar en discriminación en el empleo, divorcio, problemas matrimoniales, y la limitación o la pérdida de derechos de visitar a hijos. Estos son reales problemas externos que deben ser enfrentados para que el paciente sea exitoso en la nueva presentación de género. Puede que sean estas consecuencias bien diferentes de lo que imaginaba el paciente antes de emprender la experiencia de la vida real. Sin embargo, no son negativos todos los cambios. Parámetros de la Experiencia de la Vida Real. Al evaluar los resultados de la experiencia de la vida real en el género deseado, los clínicos repasan las acciones siguientes: 1. Mantener el empleo de tiempo completo o parcial; 2. Funcionar como estudiante; 3. Participar como voluntario en una actividad comunitaria; 4. Emprender alguna combinación de los artículos 1-3; 5. Adquirir legalmente un nombre apropiado al nuevo género; 6. Proporcionar testimonio que personas aparte del psicoterapeuta saben que el paciente funciona en el papel deseado de género. 18 La Experiencia de la Vida Real versus la Prueba de la Vida Real. Aunque los profesionales recomienden vivir en el género deseado, la decisión respecto a cuándo y cómo comenzar la experiencia de la vida real queda a la responsabilidad del paciente. Algunos comienzan la experiencia de la vida real y deciden que ese camino, tan frecuentemente soñado, no es tan satisfactorio. Los profesionales muchas veces interpretan la experiencia de la vida real como la confirmación, en la vida real, del diagnóstico. Si los pacientes salen bien en el género preferido, se confirman como transexuales, pero si decidieron no continuar, no deben haber sido. Este raciocinio confunde entre las variables que facilitan la adaptación exitosa, y la presencia de un trastorno de identidad de género. La experiencia de la vida real prueba la determinación de la persona, la capacidad de funcionar en el género preferido y la suficiencia del apoyo social, económico y psicológico; también les ayuda al paciente y al profesional de salud mental en sus decisiones sobre cómo proceder. El diagnóstico, aunque siempre puede ser reconsiderado, precede la recomendación de que los pacientes emprendan la experiencia de la vida real. Si el paciente tiene éxito en la experiencia de la vida real, tanto el profesional de salud mental como el paciente ganan confianza en seguir con su proceso. La Remoción del Vello Indeseado Facial y/o Corporal para el Paciente Hombre-a-Mujer. No se disminuye el espesor de la barba como resultado del uso de hormonas del género opuesto. La remoción del vello facial por medio de electrólisis es un proceso largo y generalmente sin peligro que muchas veces les facilita a los varones biológicos la experiencia de la vida real. Efectos secundarios incluyen incomodidad durante e inmediatamente después del procedimiento, y menos frecuentemente, hipo- o hiperpigmentación, cicatrización y foliculitis. No es necesario permiso formal médico para la remoción de vello; se puede comenzar cuando le parece apropiada al paciente. Por lo general se recomienda la electrólisis antes de comenzar la experiencia de la vida real, porque es necesario que el vello crezca a una largura visible para removerlo. Muchos pacientes necesitarán dos años de tratamiento continuo de electrólisis para erradicar efectivamente el vello facial. La depilación a láser actualmente es una alternativa nueva a la electrólisis, pero la experiencia con ella es limitada. X. Cirugía La Reasignación de Sexo es Eficaz e Indicada Médicamente en Casos Severos de TIG. En las personas diagnosticadas con transexualidad o TIG profundo, la cirugía de reasignación de sexo, junto a terapia hormonal y la experiencia de la vida real, ha resultado eficaz. Este régimen terapéutico, que debe ser prescrito por profesionales calificados, es médicamente indicado y necesario. La reasignación de sexo no es experimental, investigativa, elegida, cosmética ni opcional en ningún sentido significativo, al contrario es un tratamiento eficaz y apropiado para transexualidad o TIG profundo. Cómo Tratar las Cuestiones Éticas sobre la Cirugía de Reasignación de Sexo. Muchas personas, inclusive algunos profesionales médicos, se oponen, por razones éticas, a la cirugía de reasignación de sexo para las personas con TIG. Normalmente en la práctica de cirugía, se remueve tejidos patológicos para restaurar funciones desordenadas, o se hace cambios a rasgos corporales para mejorar la autoimagen del paciente. Los que se oponen a la cirugía de reasignación de sexo en personas con trastornos de identidad de género creen que no se encuadra dentro de estas situaciones. Es importante que los profesionales que tratan a pacientes con trastornos de identidad de género se sientan cómodos sobre alterar estructuras anatómicamente normales. Para entender cómo la cirugía puede aliviar la angustia psicológica de personas diagnosticadas con trastornos de identidad de género, los profesionales tienen que escuchar a estos pacientes y discutir sus historias de vida y sus 19 dilemas. Se debe respetar y discutir la oposición a la práctica de cirugía a base de la ética de sobretodo no haga daño, pero también se debe aprender de los mismos pacientes sobre la angustia psicológica provocada por un trastorno profundo de identidad de género. No es ético negar el suministro o la elegibilidad de cirugía de reasignación de sexo o terapia hormonal sólo a base de seropositivismo sanguíneo debido a infecciones como VIH, hepatitis B o C, etc. La Relación del Cirujano con el Médico que Prescribe Hormonas y el Profesional de Salud Mental. El cirujano no es simplemente un técnico que se emplea para ejecutar un procedimiento. El paciente muchas veces siente una inmensa estimación positiva hacia el cirujano, lo que idealmente facilita cuidado de seguimiento al largo plazo. A causa de su responsabilidad al paciente, el cirujano tiene que entender el diagnóstico que ha conducido a la recomendación de cirugía genital. Los cirujanos deben tener la oportunidad de hablar largamente con sus pacientes para satisfacerse de la probabilidad de que el paciente se beneficie de la cirugía. Idealmente, el cirujano tendrá una relación profesional de cerca con los otros profesionales que han dirigido el cuidado médico y psicológico del paciente. Esto se puede lograr mejor por ser integrante de un equipo multidisciplinario de profesionales que especializan en trastornos de identidad de género. Sin embargo, no se encuentran tales equipos por todas partes. El cirujano tiene que quedar convencido, por lo menos, que los profesionales de salud mental y el médico que receta hormonas son profesionales de buena reputación y con experiencia especializada con trastornos de identidad de género. Esto se refleja muchas veces por la calidad de los certificados de recomendación. Ya que han sido presentados a veces certificados falsificados y ficticios, los cirujanos deben comunicarse con al menos uno de los profesionales de salud mental para verificar que los certificados son auténticos. Antes de practicar cualquier procedimiento quirúrgico, el cirujano debe monitorear adecuadamente todas las condiciones médicas y debe evaluar los efectos del tratamiento hormonal en el hígado y otros órganos. El cirujano puede llevar esto a cabo sólo o en colaboración con colegas médicos. Ya que condiciones preexistentes pueden complicar cirugías genitales reconstructivas, los cirujanos también deben ser competentes en diagnóstico urológico. El expediente de historia clínica debe contener el formulario firmado de consentimiento informado respecto a la cirugía que se practicará. XI. Cirugía del Pecho La mamoplastia de aumento y la mastectomía son cirugías comunes, fácilmente obtenidas por el gran público por una variedad de razones, entre ellas indicaciones cosméticas o de cáncer. Aunque la apariencia del pecho es una característica secundaria sexual de importancia obvia, la presencia de senos y el tamaño del busto no figuran en las definiciones legales de sexo y género, y no son importantes para la reproducción. Se debe considerar la práctica de cirugías del pecho con la misma precaución como en el caso del comienzo de terapia hormonal, porque ambos producen cambios corporales relativamente irreversibles. Se diferencia el enfoque de las pacientes hombre-a-mujer de los mujer-a-hombre. En el caso de pacientes mujer-a-hombre, por lo general se practica primero la mastectomía para adecuarse en presentarse como un hombre; en algunos pacientes, esta es la única cirugía que se practica. En caso se pierda algún piel a causa de la cantidad de tejido del pecho que se remueve, resultará una cicatriz y el paciente debe ser informado de esto de antemano. Los pacientes mujer-a-hombre pueden someterse a cirugía al mismo tiempo que comienzan la terapia hormonal. En el caso de las pacientes 20 hombre-a-mujer, se puede practicar la mamoplastia de aumento si el médico que prescribe hormonas y el cirujano verifica que el aumento del pecho que resultó después de 18 meses de tratamiento hormonal no le proporciona a la paciente comodidad suficiente en el papel de género social. XII. Cirugía Genital Los Criterios de Elegibilidad. Los criterios mínimos de elegibilidad para las variadas cirugías genitales se aplican igualmente a los varones y mujeres biológicos. Son los siguientes: 1. Mayor de edad en el país de residencia; 2. Generalmente, 12 meses de terapia hormonal continua para ellos sin una contraindicación médica (vea abajo, ¿Se Puede Practicar Cirugía sin antes Someterse a la Terapia Hormonal o La Experiencia de la Vida Real? ); 3. 12 meses continuos de experiencia exitosa de la vida real, por tiempo completo. Períodos de volver al género original pueden indicar dudas sobre proceder, y generalmente no se debe contarlos para cumplir con este criterio. 4. Si el profesional de salud mental lo requiere, realizar participación responsable y regular en un programa psicoterapéutico durante la experiencia de la vida real, de una frecuencia que determinan juntos el paciente y el profesional de salud mental. La psicoterapia en sí no es un criterio imprescindible de elegibilidad para cirugía. 5. Conocimiento demostrable acerca del costo, el tiempo necesario de hospitalización, las probables complicaciones médicas y las necesidades de rehabilitación postoperatoria que implican varias técnicas quirúrgicas. 6. Conocimiento de varios cirujanos competentes. Los Criterios de Idoneidad. Los criterios de idoneidad incluyen: 1. Progreso demostrable hacia la reafirmación de la identidad de género del paciente; 2. Progreso demostrable en tratar de asuntos laborales, familiares e interpersonales, lo que resulta en un estado significativamente mejor de salud mental; esto implica un autocontrol satisfactorio de problemas como sociopatología, abuso de drogas, tendencias al suicidio, etc. ¿Se Puede Practicar Cirugía Sin Hormonas y la Experiencia de la Vida Real? Las personas no pueden someterse a la cirugía genital sin cumplir con los criterios de elegibilidad. La cirugía genital es un tratamiento para el diagnóstico de trastorno de identidad de género, y sólo se debe realizar después de una evaluación cuidadosa. Las NDC permiten un enfoque individual para cada paciente, pero esto no significa que se puede pasar por alto las pautas generales, que especifican evaluación diagnóstica, psicoterapia posible, hormonas y la experiencia de la vida real. Sin embargo, si una persona ha vivido de manera convincente el papel preferido de género durante mucho tiempo, y queda evaluada psicológicamente sana después de un período requerido de psicoterapia, no hay ninguna razón inherente que tiene que usar hormonas antes de la cirugía genital. Condiciones que Permiten la Práctica de Cirugía. Tratamientos de cirugía genital para las personas diagnosticadas con un trastorno de identidad de género no son simplemente otro juego de procedimientos electivos. Típicamente, nada más que contratos particulares de consentimiento mutuo entre paciente y cirujano rigen los procedimientos electivos. Se debe llevar a cabo cirugías genitales en las personas diagnosticadas con TIG sólo después de una evaluación comprensiva por un profesional calificado de salud mental. Se puede practicar la cirugía genital después que el paciente muestre documentación que haya realizado una evaluación comprensiva y que haya cumplido con los criterios de elegibilidad e idoneidad. Por seguir este procedimiento, el profesional de salud mental, el cirujano y el paciente comparten la responsabilidad de la decisión de hacer cambios irreversibles al 21 cuerpo. Requisitos del Cirujano que Practica la Reconstrucción Genital. El cirujano deber ser un urólogo, ginecólogo, cirujano plástico o cirujano de tratamiento general, y debe ser acreditado por un consejo nacionalmente conocido y de buena reputación. El cirujano debe tener habilidad especializada en técnicas reconstructivas genitales, comprobada por experiencia documentada bajo dirección de otro cirujano más experimentado. Inclusive los cirujanos más experimentados en este campo deben estar de acuerdo de someterse de buena gana a revisión de sus habilidades terapéuticas por sus pares. Los cirujanos deben asistir a congresos profesionales donde se presentan nuevas técnicas quirúrgicas. Idealmente, el cirujano debe tener conocimiento de más de una técnica de reconstrucción genital para que, en conversación con el paciente, elijan la que más se adecue o le sea satisfactoria. Cuando un cirujano tenga destreza en una sola técnica, debe informar al paciente y recomendar a otros cirujanos; es el paciente quien debe elegir la técnica que le conviene más. Cirugía Genital para la Paciente Hombre-a-Mujer. Los procedimientos quirúrgicos genitales pueden incluir orquidectomía, penectomía, vaginoplastia, clitoroplastia y labioplastia vaginal. Estos procedimientos requieren cirugía experta y cuidado postoperatorio. Las técnicas incluyen la inversión del piel del pene, la implantación pediculada rectosigmoide, o injerto de piel libre para forrar la neovagina. La sensación sexual es un objetivo importante en la vaginoplastia, como es igualmente la construcción de una vagina funcional y una apariencia aceptable. Otras Cirugías para Pacientes Hombre-a-Mujer. Para aumentar la feminización, se puede practicar otras cirugías que incluyen condroplastia de reducción traqueal, liposucción de la cintura, rinoplastia, reducción de los huesos faciales, estiramiento facial y blefaroplastia. Para estas cirugías no se necesita certificados de autorización de profesionales de salud mental. Hay dudas sobre la eficacia y seguridad de cirugías para modificar la voz, y debemos esperar más investigación y seguimiento antes del uso más amplio de estos procedimientos. Para proteger las cuerdas vocales, los pacientes que los eligen no deben someterse a estos procedimientos hasta que hayan completado cualquier otra cirugía que requiera anestesia general por intubación. Cirugía Genital para el Paciente Mujer-a-Hombre. Los procedimientos quirúrgicos pueden incluir histerectomía, salpingo ooforectomía, vaginectomía, metoidioplastia, escrotoplastia, uretroplastia, implantación de prótesis testiculares y faloplastia. Actualmente son varias las técnicas quirúrgicas de faloplastia. La elección de técnicas puede ser limitada por consideraciones anatómicas o quirúrgicas. Si el objetivo de faloplastia es un neofalo de buena apariencia, micción de pie, sensación sexual, y/o capacidad de coito, se debe informar claramente al paciente que son necesarias varias etapas separadas de la cirugía y que ocurren con frecuencia dificultades técnicas que pueden ocasionar cirugías adicionales. Inclusive la metoidioplastia, que en teoría es una cirugía de una sola etapa para la construcción de un microfalo, muchas veces requiere más de una cirugía. La abundancia de técnicas para la construcción de un pene indica que es necesario más desarrollo técnico. Otras Cirugías para el Paciente Mujer-a-Hombre. Para aumentar la masculinización, se puede practicar otras cirugías que incluyen liposucción para reducir la grasa de las caderas, muslos y nalgas. 22 XIII. Seguimiento Postoperatorio Se recomienda seguimiento postoperatorio a largo plazo, porque es una de las variables más importantes que asegura un buen resultado psicosocial. El seguimiento es importante a la salud anatómica y médica del paciente y al conocimiento del cirujano sobre los beneficios y limitaciones de la cirugía. Se recomienda seguimiento a largo plazo con el cirujano para todos los pacientes, para asegurar el óptimo resultado quirúrgico. Los cirujanos que practican cirugía en pacientes que viajan de lugares muy distantes deben incluir seguimiento personal en sus planes de cuidado y tratar de asegurar que exista cuidado postoperatorio local a largo plazo, a un costo razonable, en la región donde vive el paciente. Pacientes postoperados a veces se retiran del seguimiento del médico que les prescribió las hormonas, sin reconocer que son estos médicos los que tienen la mejor capacidad de prevenir, diagnosticar y tratar posibles condiciones médicas que son únicas a pacientes tratados hormonalmente y quirúrgicamente--al largo plazo. Pacientes postoperados deben someterse a un reconocimiento médico regular conforme a las pautas recomendadas a su grupo etario. La necesidad de seguimiento también incluye al profesional de salud mental, que habrá pasado más tiempo que cualquier otro profesional con el paciente, y que estará bien preparado para ayudarle con cualquier dificultad de adaptación postoperatoria.