HARAKIRI PERREDISTA

Por Mario Andrés Aquino López

Harakiri (en japonés, `abrirse el vientre'), práctica japonesa de suicidio ritual, en origen restringida a los nobles y adoptada más tarde por todas las clases. El término también se utiliza para designar cualquier suicidio cometido en aras del honor personal. El harakiri tiene sus orígenes en el Japón feudal, cuando lo practicaban los samurai, o nobles guerreros, para eludir el deshonor de caer capturados por sus enemigos.

Pero este no es el caso del PRD, tal parece que se hacen el harakiri por el deshonroso gusto de ver morir a su compañero de partido con el que no están de acuerdo, aunque eso signifique que ellos mismos morirán.

Me refiero desde luego a la muerte política, pero vayamos por partes, iniciemos por narrar lo que pasó a lo largo de la frontera tamaulipeca el pasado sábado 27 de mayo de 2006, cuando el abanderado perredísta Andrés Manuel López Obrador pasó por esta frontera.

Mientras López Obrador decía que iba al cambio por el camino de la concordia, en la plaza principal de Matamoros Juan Antonio Guajardo, ex alcalde, ex petista y ahora candidato a senador del PRD, es desplazado violentamente por un hombre fornido cuando intenta trasponer el cerco metálico para acercarse a López Obrador. (*)

-"¡Óyeme, pendejo! ¡Cuando me veas, ábreme la puerta, soy diputado federal! ¡Te voy a demandar ante el Ministerio Público Militar!-", truena el legislador con todo el peso de su fuero y de su influencia, pero es remitido directamente a remilgar a la autora de sus días. Elpidio Tovar mejor optó por quedarse tras las vallas, mirando a su candidato como cualquier otro perredísta de las bases.

Más tarde, en Río Bravo, hay menos gente que en Matamoros, pero en medio de la concentración una manta refleja el rechazo para Miguel Angel Almaraz: "Los productores de Plan del Alazán estamos contigo, pero no con Almaraz (Miguel Angel)".

Le entregaron 2 mil 500 toneladas de sorgo, él pagó una parte y el adeudo lo tomó para su campaña, cuenta José Rivas. Llevan dos años en litigio. "No hacemos mella porque somos jodidos", dice.

Pero las mantas no son solo para Miguel Angel Almaraz: "Dr. Mojarro: quieres ser diputado y ya olvidaste a tus agremiados", "Candil de la calle y oscuridad de su casa". Trabajadoras de la clínica 16 del Seguro Social reprochan a su líder sindical, Salvador Mojarro, la falta de apoyo a sus movilizaciones.

Después, en el acto de Reynosa, se presentaría la protesta pacífica contra el candidato a diputado federal Armando Zertuche Zuani. Pero todo eso está fuera del foco de atención del candidato presidencial.

El Partido de la Revolución Democrática o PRD fue fundado el 5 de mayo de 1989, ha sufrido el embate del poder establecido, primero de la derecha incrustada fuertemente en el PRI, de la cual es necesario recordar un ataque mortal ocurrido el 6 de julio de 1988 durante la velada del día electoral, cuando el sistema repentina y sospechosamente se "cayó".

Hasta entonces, el conteo de votos parecía favorecer fuertemente la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas, el miércoles 9 de julio de 1988, el Secretario de Gobernación declararía que el triunfador de las elecciones era el candidato del PRI.

En cuanto al actual gobierno, obviamente el PRD está en su contra porque es de derecha, entregado al clero y a la "iniciativa privada", contrario a los pobres y a los trabajadores así como a sus agrupaciones, y lógicamente está en contra de todo lo que cree y defiende el PRD que esta formado en el fondo por las corrientes izquierdistas que se salieron del PRI y la izquierda histórica proveniente del Partido Comunista Mexicano que trabajó en la clandestinidad y siempre asediado por las diversas policías políticas que aún pululan.

Hoy, esas corrientes de izquierda que coinciden en el PRD, tienen a un hombre que tiene los tamaños suficientes para llegar a la Presidencia, el valor y el coraje para pelear como lo ha hecho en contra del propio gobierno, a favor de los pobres aunque sea contra la ley porque una persona que se precie de ser de izquierda, pone primero la justicia y luego la ley, ese hombre es Andrés Manuel López Obrador que día a día ve cómo los golpes del gobierno, de sus adversarios políticos, se unen a los golpes que le dan los propios perredístas que al parecer se quieren hacer el harakiri y no desean poner a AMLO en la silla presidencial sino satisfacer su ciego deseo de venganza en contra de sus propios compañeros, esto parece que es sacado de la idiosincrasia del mexicano, pero será tema de otra colaboración.

Por hoy, simplemente lamentamos esa absurda idea de hacerse el harakiri, no para recobrar el honor, sino para deshonrarse junto con sus compañeros.

Afortunadamente la fuerza de AMLO no está en el norte, esta en donde se concentra la mayor parte de los electores, Estado de México, Distrito Federal y si cuida bien el proceso electoral, hasta en la Puebla de los demonios pederastas.

El sur, el sureste y el centro podrían dar su voto a la izquierda mexicana para darle una oportunidad de probar si es o no útil, una oportunidad como la que se le dio a la derecha mexicana.

(*) datos de la gira obtenidos de enlineadirecta.info