HISTORIA del SJOIIM

Los datos que se revelan aqu� fueron investigados y plasmados en un libro titulado:

!Por eso...!

Por los investigadores:

Invetigadores Alma Yolanda Guerrero y Cesar Leonel Ayala

Alma Yolanda Guerrero-miller, graduada del Doctorado de Historia, Universidad de Carolina del Norte - Chapel Hill, ex-Coordinadora de El Colegio de la Frontera Norte - Oficina Matamoros y Coordinadora de CIMTA.

Cesar Leonel Ayala, Lic. en Ciencias Pol�ticas y postgraduado de la Universidad de Nuevo Le�n en Literatura.

edici�n: Centro de Investigacion Multidisciplinaria de Tamaulipas/Sindicato de Obreros y Jornaleros de Matamoros.

1993.

 

SINDICATO DE JORNALEROS OBREROS INDUSTRIALES Y DE LA INDUSTRIA MAQUILADORA.

de AGAPITO GONZALEZ CAVAZOS A JUAN VILLAFUERTE MORALES.

 

 

MI MATAMOROS QUERIDO...

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EL DESPEGUE DE UN PUEBLO AISLADO.

Escasamente comunicado y con elementos f�sicos que lo condicionaban a ciclos de sequ�a e inundaciones, Matamoros cambi� su fisonom�a f�sica y econ�mica con la apertura de los distritos de riego.

En los a�os treinta, Matamoros fue favorecido con progra�mas centralistas que rompieron su aislamiento al incorporarlo abruptamente a la agricultura en gran escala. Las pol�ticas visiona�rias de C�rdenas para la regi�n fronteriza coincid�an con el viejo sue�o de desarrollo representado antes de la revoluci�n por La Sautefla; con la preocupaci�n de un pueblo aislado y asediado�los vecinos matamorenses �y la necesidad de buscar respuestas a los mexicanos que se repatriaban desde Estados Unidos. Ante tales necesidades se impuls� un programa ambicioso con obras que �impedir�n en lo futuro la p�rdida de valiosas cosechas a consecuencias de las frecuentes inundaciones; adem�s, con estas obras se abrir�n extensas zonas de cultivo.�

Y no era para menos, Matamoros estaba condenado entre la escasez y la abundancia de agua. Si bien la zona era m�s bien seca, cuando se desbordaba el Bravo sus aguas se extend�an hasta 40 Km. al sur de su origen. 58 S�lo sobresal�a el casco urbano como un islote. En 1933 la regi�n fue azotada por un hurac�n; el profesor Guadalupe Galv�n pidi�, en nombre de los matamorenses, ayuda al entonces candidato L�zaro C�rdenas, quien, una vez en la silla presidencial, envi� a Eduardo Ch�vez en busca de soluciones.

Lo primero que hizo Ch�vez fue inventar un sistema de contenci�n simple pero eficiente contra las crecientes del r�o. Con la ayuda de los vecinos, palas, azadones, mulas y escrepas�pues casi no hab�a tractores�el proyecto fue tomando forma. No s�lo se defendi� al poblado de las inundaciones sino que se ide� un ingenioso proyecto de irrigaci�n que cambi� el desarrollo regional. El plan incluy� �la construcci�n de un bordo de defensa. Paralelo al r�o... [Con] tres controles de avenidas para desfogar, por gravedad, el agua de las crecientes,�  y a trav�s de canales, la hizo llegar al resto de la regi�n. Poco despu�s, con la construcci�n de las presas Marte R. G�mez, La Amistad y Falc�n se aprovecharon las aguas del no Bravo y las del San Juan; se puso fin a las crecientes y permiti� la electrificaci�n de toda la zona. Los campos empezaron a blanquear y hasta 1960 el algod�n caracteriz� la zona norte. En pocos a�os Matamoros se convirti� en una de las principales zonas agr�colas e industriales del pa�s.

La respuesta a este crecimiento no se hizo esperar. Matamoros increment� su poblaci�n y su producci�n, adem�s de diversificar sus actividades econ�micas. Los establecimientos industriales y comerciales ascendieron a 2399. En 1941 se fund� la Asociaci�n Algodonera Mexicana de Matamoros con trece compa��as; en s�lo tres a�os llegaron a ser 44. Surgieron instituciones de cr�dito que atendieron las necesidades de la regi�n. A partir de 1937 la producci�n matamorense escal�; en el 44 sobrepas� a Mexicali yen el 49 se convirti� en el primer productor del pa�s. La Andcrson & Clayton inaugur� modernas instalaciones, incluyendo un molino de aceite; aun as� eran �insuficientes las compresoras de algod�n.�

La apertura de los distritos de riego y el cultivo del algod�n fomentaron migraci�n interna e internacional, m�s las migraciones c�clicas en la �poca de cosecha. La poblaci�n se increment� en un 137% entre 1940-1950.

CUADRO No. 1

CRECIMIENTO DE LA POBLACION DE MATAMOROS

1930-1990

 

A�o                                                     Poblaci�n total del municipio

 

1930                                                             24 995

1940                                                             54 136

1950                                                             128 247

1960                                                             143 043

1970                                                             186 146

1980                                                             238 840

1990                                                             303 392

 

FUENTE: Anuario Estad�stico de Toma

 

El efecto del est�mulo a la econom�a surgimiento de empresas relacionadas con el procesamiento y transporte del algod�n, como las despepitadoras, aceiteras, comprensoras comercio especializado-semillas fertilizantes, maquinaria y  equipo�e instituciones bancarias. Aunque el n�cleo industrial se localizaba en Matamoros, la comarca en general recibi� beneficios cruzo la frontera y en Brownsville, Texas, se instalaron plantas que comprim�an el 50% de la producci�n matamorense, esto gracias a la facilidad del manejo comercial. El puerto de Brownsville y el valle tejano, florecieron con el derrame econ�mico de la regi�n. La prensa report� las productivas cosechas subrayando Matamoros procesaban tambi�n fibra llegada de otras zonas del pa�s.

En el �rea proliferaron f�bricas especial cientos de empleos; y alrededor de las principales actividades econ�micas se multiplicaron los trabajos secundarios. Las necesidades implici�tas de una poblaci�n creciente impulsaron el desarrollo de viviendas, venta de bienes ra�ces, servicios p�blicos, establecimientos de comida y diversi�n.72 Las plantas de la industria algodonera captaban un ej�rcito de trabajadores para procesar la fibra, la semilla y para su transporte. El crecimiento de la poblaci�n exig�a casas, edificios, locales de comercio, de diversi�n, calles, brechas, pintar, limpiar, llevar y traer materiales. Se necesitaban cargadores, ch�feres, mec�nicos, alba�iles, plomeros, carpinteros, obreros especialistas o que estuvieran dispuestos a especia�lizarse y jornaleros. Los salarios de la regi�n eran los m�s altos del estado y constitu�an una gran oportunidad para los obreros.

 

CUADRO No. 2

 

EMPRESAS ALGODONERAS EN MATAMOROS. 1941-1962

A�O                             PLANTAS                         MOLINOS DE         COMPRESORAS         

                                      DESPEPITADORAS         ACEITE                    ALGOD�N

1941                              13                                       2

1944                              21

1945                              30                                       3

1946                              51

1947                              57                                                                        1

1948                              62                                       5

1950                              72                                       7                               2

1951                              96                                       8

1952                              102

1954                              100                                     7

1955                              106

1959                              114

1960                              102

1961                              102

1962                              96                                      

 CONTINUA ►