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SINDICATO DE JORNALEROS OBREROS INDUSTRIALES Y DE LA INDUSTRIA MAQUILADORA. de AGAPITO GONZALEZ CAVAZOS A JUAN VILLAFUERTE MORALES.
MI MATAMOROS QUERIDO... 0 EL DESPEGUE DE UN PUEBLO AISLADO. Escasamente comunicado y con elementos físicos que lo condicionaban a ciclos de sequía e inundaciones, Matamoros cambió su fisonomía física y económica con la apertura de los distritos de riego. En los años treinta, Matamoros fue favorecido con programas centralistas que rompieron su aislamiento al incorporarlo abruptamente a la agricultura en gran escala. Las políticas visionarias de Cárdenas para la región fronteriza coincidían con el viejo sueño de desarrollo representado antes de la revolución por La Sautefla; con la preocupación de un pueblo aislado y asediado—los vecinos matamorenses —y la necesidad de buscar respuestas a los mexicanos que se repatriaban desde Estados Unidos. Ante tales necesidades se impulsó un programa ambicioso con obras que “impedirán en lo futuro la pérdida de valiosas cosechas a consecuencias de las frecuentes inundaciones; además, con estas obras se abrirán extensas zonas de cultivo.” Y no era para menos, Matamoros estaba condenado entre la escasez y la abundancia de agua. Si bien la zona era más bien seca, cuando se desbordaba el Bravo sus aguas se extendían hasta 40 Km. al sur de su origen. 58 Sólo sobresalía el casco urbano como un islote. En 1933 la región fue azotada por un huracán; el profesor Guadalupe Galván pidió, en nombre de los matamorenses, ayuda al entonces candidato Lázaro Cárdenas, quien, una vez en la silla presidencial, envió a Eduardo Chávez en busca de soluciones. Lo primero que hizo Chávez fue inventar un sistema de contención simple pero eficiente contra las crecientes del río. Con la ayuda de los vecinos, palas, azadones, mulas y escrepas—pues casi no había tractores—el proyecto fue tomando forma. No sólo se defendió al poblado de las inundaciones sino que se ideó un ingenioso proyecto de irrigación que cambió el desarrollo regional. El plan incluyó “la construcción de un bordo de defensa. Paralelo al río... [Con] tres controles de avenidas para desfogar, por gravedad, el agua de las crecientes,” y a través de canales, la hizo llegar al resto de la región. Poco después, con la construcción de las presas Marte R. Gómez, La Amistad y Falcón se aprovecharon las aguas del no Bravo y las del San Juan; se puso fin a las crecientes y permitió la electrificación de toda la zona. Los campos empezaron a blanquear y hasta 1960 el algodón caracterizó la zona norte. En pocos años Matamoros se convirtió en una de las principales zonas agrícolas e industriales del país. La respuesta a este crecimiento no se hizo esperar. Matamoros incrementó su población y su producción, además de diversificar sus actividades económicas. Los establecimientos industriales y comerciales ascendieron a 2399. En 1941 se fundó la Asociación Algodonera Mexicana de Matamoros con trece compañías; en sólo tres años llegaron a ser 44. Surgieron instituciones de crédito que atendieron las necesidades de la región. A partir de 1937 la producción matamorense escaló; en el 44 sobrepasó a Mexicali yen el 49 se convirtió en el primer productor del país. La Andcrson & Clayton inauguró modernas instalaciones, incluyendo un molino de aceite; aun así eran “insuficientes las compresoras de algodón.” La apertura de los distritos de riego y el cultivo del algodón fomentaron migración interna e internacional, más las migraciones cíclicas en la época de cosecha. La población se incrementó en un 137% entre 1940-1950. CUADRO No. 1 CRECIMIENTO DE LA POBLACION DE MATAMOROS 1930-1990
Año Población total del municipio
1930 24 995 1940 54 136 1950 128 247 1960 143 043 1970 186 146 1980 238 840 1990 303 392
FUENTE: Anuario Estadístico de Toma
El efecto del estímulo a la economía surgimiento de empresas relacionadas con el procesamiento y transporte del algodón, como las despepitadoras, aceiteras, comprensoras comercio especializado-semillas fertilizantes, maquinaria y equipo—e instituciones bancarias. Aunque el núcleo industrial se localizaba en Matamoros, la comarca en general recibió beneficios cruzo la frontera y en Brownsville, Texas, se instalaron plantas que comprimían el 50% de la producción matamorense, esto gracias a la facilidad del manejo comercial. El puerto de Brownsville y el valle tejano, florecieron con el derrame económico de la región. La prensa reportó las productivas cosechas subrayando Matamoros procesaban también fibra llegada de otras zonas del país. En el área proliferaron fábricas especial cientos de empleos; y alrededor de las principales actividades económicas se multiplicaron los trabajos secundarios. Las necesidades implicitas de una población creciente impulsaron el desarrollo de viviendas, venta de bienes raíces, servicios públicos, establecimientos de comida y diversión.72 Las plantas de la industria algodonera captaban un ejército de trabajadores para procesar la fibra, la semilla y para su transporte. El crecimiento de la población exigía casas, edificios, locales de comercio, de diversión, calles, brechas, pintar, limpiar, llevar y traer materiales. Se necesitaban cargadores, chóferes, mecánicos, albañiles, plomeros, carpinteros, obreros especialistas o que estuvieran dispuestos a especializarse y jornaleros. Los salarios de la región eran los más altos del estado y constituían una gran oportunidad para los obreros.
CUADRO No. 2
EMPRESAS ALGODONERAS EN MATAMOROS. 1941-1962 AÑO PLANTAS MOLINOS DE COMPRESORAS DESPEPITADORAS ACEITE ALGODÓN 1941 13 2 1944 21 1945 30 3 1946 51 1947 57 1 1948 62 5 1950 72 7 2 1951 96 8 1952 102 1954 100 7 1955 106 1959 114 1960 102 1961 102 1962 96 | |||||
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