Los Reyes Magos anunciaron: “Nada para nadie...”
María Jaramillo Alanís
Ahí estaban, sentaditos, muy bien acicalados. Todos pensando que el que no estuviera se le haría efectiva la amenaza de Santa Clós; el que se porta bien y es leal con el jefe le recompensarían pero también les advirtió, pobre de aquél que traicione la causa, a ese, lo dejaran a que se lo coman los duendes malévolos.
Al regreso de las vacaciones decembrinas, los funcionarios de primer nivel de gobierno, se les vio radiantes. Muchos de ellos y ellas se dieron tiempo para cambiar de look y de guardarropa e incluso viajaron a Miami para que les practicarán un peeling, eso sí y sólo por esta vez, todos estuvieron puntuales a la cita; 8; 30 horas en el patio central de Palacio estatal de Gobierno para hacer honores a los símbolos patrios.
Daba ternura ver como algunos funcionarios y funcionarias poseídos aún por el espíritu navideño repartían abrazos y parabienes entre ellos mismos, era tanta su algarabía porque regresaban a trabajar, que los abrazos también le tocaron a algunos periodistas a los que en Navidad esos mismos funcionarios fueron incapaces de enviarles una sola tarjetita para colgar en el árbol.
Aún así, los Reyes Magos con su mágica presencia apaciguaron los ánimos de los reporteros, tanto que algunos al ver al jefe del ejecutivo casi se arrodillan tan solo para logar un saludo de Eugenio Hernández Flores, y ya encarrerados, los mismos periodistas pidieron en bajo vocee la beatificación y de ahora en adelante le tendrán que llamar San Eugenio.
Hernández Flores dijo a los presentes y a los ausentes “Este año es muy importante para mi gobierno, es el último año en el cual concretaremos muchas acciones, muchas obras, nuestro plan estatal de infraestructura y cerraremos este año con muchísima actividad y esperemos entregar a los tamaulipecos los resultados que han esperado de este gobierno”
Y al mismo tiempo convocó a los tamaulipecos a seguir trabajando unidos por Tamaulipas, por México, añadiendo “esta crisis económica nos ha golpeado a todos en el país y que debemos hacer un esfuerzo adicional para salir adelante”
Mientras, en la sillería, más de tres funcionarios de la Secretaria General bostezaban abiertamente, otros de plano se durmieron, aún así al final del discurso del mandatario aplaudieron a rabiar a su jefe, quizá recordaron la advertencia hecha por Santa Clós.
A final algunos funcionarios se susurraban al oído:
- ¿Verdad que no hay nada para nadie?
Y la respuesta era inmediata;
-Como hace cinco años, sólo espero que mi Geño de Oro me vea, no pido más.
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