ESPECULACIÓN E HISTERIA.
Por Mario Andrés Aquino López
A partir de la muerte de Juan Camilo Mouriño quien se desempeñaba como Secretario de Gobernación (del Interior) de México, gracias a su amistad con el Presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa, se despertaron las teorías de la conspiración.
Los analistas de café y quienes dicen elaborar investigación periodística con todo profesionalismo, se han dejado arrastrar por una u otra hipótesis.
Cierto que el caso da para escribir una novela o filmar una película de las que llaman “Thriller” veamos las diversas hipótesis tomando en cuenta la posibilidad de que ocurriera de cierta manera.
La versión oficial según Luis Téllez, a cargo de la SCT, es que fue un accidente.
Primero es conveniente definir ¿qué es un accidente aéreo? Según la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI-ICAO): Accidente de Aviación es: Todo suceso, relacionado con la utilización de una aeronave, que ocurre dentro del período comprendido entre el momento en que una persona entra a bordo de la aeronave, con la intención de realizar un vuelo, y el momento en que todas las personas han desembarcado, durante el cual:
A) Cualquier persona sufre lesiones mortales o graves a consecuencia de hallarse en la aeronave, sobre la misma, o por contacto directo con ella o con cualquier cosa sujeta a ella; o
B) La aeronave sufre daños o rupturas estructurales que afectan adversamente su resistencia estructural, su performance o sus características de vuelo, y que normalmente exige una reparación importante o el recambio de componentes. Se excluyen concretamente los siguientes tipos de daños: Falla de motor, daños limitados a un motor, carenas o capós de formados, revestimientos abollados, pequeñas perforaciones en el revestimiento metálico o en la tela, daños en las palas de las hélices durante el rodaje, daños en neumáticos, accesorios de motor, frenos o extremos de ala (mientras no ocasionen los resultados mencionados en el apartado “A”).
C) La aeronave desaparece o es totalmente inaccesible.
Igualmente la OACI indica que es un Incidente: Todo suceso relacionado con la utilización de una aeronave, que no llegue a ser un accidente, que afecte o pueda afectar la seguridad de las operaciones.
A las causas de los accidentes aéreos se las puede dividir en externas e internas, siendo aquellas la atmósfera y el espacio, de donde se desprenden otras no menos importantes como la temperatura, la densidad de las corrientes, nieblas, nieves, oscuridad, vientos y otros. Suman además los choques con aves. También se incluyen los fallos de infraestructura, es decir, en las instalaciones de electricidad, radio, radar, alumbrado, etc.
Las causas internas provienen de las imperfecciones constructivas de los aparatos, por defectos de estabilidad, sustentación, motores y otros.
A este panorama de causas se añaden las atribuibles al personal, especialmente a los pilotos, pero sin olvidar al resto, que tiene sensibles responsabilidades. Es necesario que se insista en que ni la investigación de un accidente va dirigida a hallar un culpable ni es admisible que declare responsabilidad, lamentablemente no sucede así en todos los casos.
Los errores son inherentes a la especie humana pero la autoridad, los toma como actos voluntarios, premeditados o negligentes y desconociendo esa condición, los sancionan, no siendo ésta la intención de la investigación de los accidentes, por lo cual se debe ser muy prudente en el registro de información, relacionada con el comportamiento humano de personas involucradas en siniestros.
¿Cuáles son las causas probables de un accidente? La Estructura Básica de un Accidente está constituida por: Deficiencia Humana, Acciones y Condiciones inseguras y Fenómenos (Naturales, etc.).
El error del Piloto sigue teniendo el primer lugar (50% de los accidentes) pero los errores o fallas en mantenimiento de los aviones está en segundo lugar (30% entre los años 1997 y 2001).
La Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil de Argentina dice: “Si tomamos como punto de partida que el hombre ha sido creado como ser terrestre de hábitos primordialmente diurnos, podemos deducir que si bien constituye la parte más flexible, adaptable y valiosa del sistema aeronáutico, también es la más vulnerable a todo tipo de influencias que pueden afectar su desempeño.” Luego señala que: Los Principios de la Prevención son: Ingeniería, Educación y Coacción.
La hipótesis de que todo fue un accidente cuyas causas aún no se determinan es creíble debido a que Ángel Iturbe, secretario del Trabajo y Conflictos del Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (SINACTA) informó que la aeronave LearJet con matrícula XCVMC despegó del aeropuerto de San Luis Potosí sin mayor problema, y en la fase de aproximación al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) reportó una emergencia (cuestión que niega Téllez), aunque no precisó cuál era su problema, "y se perdió el contacto con ella".
Destacó que el avión ligero viajaba más cerca de lo normal de un Boeing 767, un modelo de avión comercial que genera mucha turbulencia. Estimó que el avión serie 25, ya era una aeronave de modelo antiguo de los años ochentas. "Se les debe dar una separación de más de cuatro millas y venía a 2.8 millas atrás", expresó.
La siguiente hipótesis sería la de que todo se debió a un sabotaje ejecutado por alguien que hubiera colocado, no una bomba, sino un artefacto que impidiera el funcionamiento del motor y la radio al mismo tiempo.
Para ello se requiere que exista un experto altamente entrenado en Aeronáutica y mecánica de aviones, conocedor profundo del funcionamiento de una aeronave que necesariamente tiene que ser un terrorista entrenado como piloto aviador e Ingeniero en Aeronáutica además de que pueda fabricar el hipotético dispositivo y lo hiciera funcionar a distancia.
Esta versión nace de la presencia del ex subprocurador de la PGR, José Luis Santiago Vasconcelos quien había sufrido atentados y la delincuencia organizada había puesto precio a su cabeza.
Lo que abriría la posibilidad de contratar a alguien que se infiltrara en las filas de la Guardia Presidencial y llegara al avión colocando el artefacto en cuestión.
Posibilidad bastante atractiva desde el punto de vista novelesco pero que no empata con la realidad; hubiera sido más fácil usar un bazuca o un lanza cohetes tan fáciles de conseguir en el mercado negro de Estados Unidos o Rusia y no dejar cabos sueltos entre la gente que presuntamente compraron.
A muchos les parece sospechoso que todos los militares que estuvieron en San Luis cerca del avión o encargados de la seguridad de los funcionarios fueran detenidos por el propio ejército, cuestión que es rutinaria en todas las corporaciones de seguridad: Detener a todos los mencionados e interrogarlos, incluso bajo tortura, para “investigar” su posible relación con los hechos.
Por otra parte, la presentación de la grabación de la “caja negra” del avión, fue un golpe publicitario más que efectivo, dado que dicha caja contiene no sólo una grabación de voces entre el piloto y los controladores, sino un registro total de altitud, velocidad, resistencia del viento, movimiento del aparato que pueda reflejar turbulencia, situación del mismo en el espacio aéreo, nivel de combustible, etc.
Esos detalles sólo los conocerán los expertos mexicanos, americanos y británicos que intervienen en el caso, y sólo ellos podrán establecer fuera de toda duda cuales fueron las causas del accidente, el resto, es especulación e histeria.