Martin Luther King, el hombre que soñó que negro no era un insulto

El hijo del reverendo King nació en Atlanta el 15 de enero de 1929. Era negro y el color de la piel bastaba para ser condenado. Para ser ladrón, antes de robar, para ser violador por mirar a una chica blanca, para ser un peligro por tan sólo atreverse a pensar.
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Martin Luther King. Foto: AP
Martin Luther King fue más allá y se atrevió a hacer todo lo que a los negros les estaba prohibido. El ministro Baptista de diecisiete años se convirtió en un orador capaz de movilizar a cientos de afroamericanos que no habían pensado antes que merecían ser tratados como personas.
El joven King reclamó el espacio de los negros en una sociedad clasista y se transformó en unos años en el mayor activista por los derechos civiles en EEUU. En 1955 se sumó a las protestas que desencadenó la detención de Rosa Parks en Alabama, una mujer negra que se negó a ceder su puesto en el autobús a un pasajero blanco.
El reverendo caminó por el borde de la carretera durante 381 días juntos a otros cientos de manifestantes negros, en silencio, con los puños cerrados y la rabia por dentro. La protesta lo llevó a la cárcel y a su salida se encontró su casa destrozada, aunque seguían intactos sus sueños de igualdad racial.
"Yo tengo un sueño... Un día, cualquier negro de este país, cualquier hombre de color en el mundo entero será juzgado por su valor personal antes que por el color de su piel", con estas palabras Martin Luther King sacudía en 1963 a más de 250.000 personas de todos los colores, en una plaza de Washington. Un año después recibía el premio Nobel de la Paz.
Sus palabras, su defensa de la no violencia como método de protesta no pudieron hacer cambiar de idea al racista blanco que, sin que le temblara el pulso, le disparó a la cabeza en la ciudad de Memphis.
El FBI le seguía los pasos de cerca, el Gobierno de Lyndon B. Johnson lo miraba con desconfianza por su oposición a la guerra del Vietnam. Era negro, era culto, era capaz de convencer e influenciar a las masas. Era demasiado peligroso. Era 1968 y ni siquiera el espíritu libertario de ese año lo salvó. Martin Luther King moría a los 39 años sin haber visto cumplido su sueño.
Barack Obama, el sueño cumplido de Martin Luther King
Cuarenta años después llega a la presidencia de EEUU un negro, como en algunas películas visionarias de Hollywood. Barack Obama, será el nuevo inquilino de la Casa Blanca y quizá se convierta en el sueño cumplido de Martin Luther King, como opinan muchos expertos y analistas.
Sin embargo, hay también quienes dudan. El escritor uruguayo Eduardo Galeano se pregunta si "Obama, el primer presidente negro de la historia de EEUU ¿llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleeza Rice?"
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Lo cierto es que Obama llega a la presidencia de un país que, en pleno siglo XXI, sigue gastando más -como denunció Luther King hace 40 años- en la defensa militar que en programas de asistencia social. Un país donde seis de cada diez personas negras irán a prisión antes de cumplir los 30 años.
El nuevo presidente sabe que el sueño del pastor baptista es una promesa incumplida. Las miles de víctimas en Nueva Orleans tras el paso del huracán Katrina, la mayoría negros y pobres, reveló que en el país más poderoso del mundo las desigualdades sociales son un hecho aplastante.
Obama tendrá que demostrar que más allá de la retórica de sus discursos, particularmente cercana a la del reverendo King, del color de su piel y del hecho de haber compartido el privilegio de una portada en Time, su sueño es el mismo.
Un sueño hecho de esperanzas por una sociedad más justa, donde todas las personas tengan los mismos derechos. El sueño de unir a "blancos, negros, latinos y asiáticos, de todos los credos y religiones", porque "ha llegado nuestro momento y el cambio está llegando".
Barack Obama se enfrenta a la encrucijada de convertirse en el heredero de aquel sueño, por el que millones de estadounidenses votaron el pasado 4 de noviembre o en un fiasco. Por el momento, todas las promesas electorales están en suspenso, por ahora el presidente demócrata es sólo una esperanza.
¿QUIéN ERA Martin Luther King?

(Atlanta, 1929 - Memphis, EE UU, 1968) Pastor baptista estadounidense, defensor de los derechos civiles. Hijo de un ministro baptista, Martin Luther King estudió teología en la Universidad de Boston. Desde joven tomó conciencia de la situación de segregación social y racial que vivían los negros de su país, y en especial los de los estados sureños.

Convertido en pastor baptista, en 1954 se hizo cargo de una iglesia en la ciudad de Montgomery, Alabama. Muy pronto dio muestras de su carisma y de su firme decisión de luchar por la defensa de los derechos civiles con métodos pacíficos, inspirándose en la figura de Mahatma Gandhi y en la teoría de la desobediencia civil de Henry David Thoreau. Al poco de llegar a Montgomery organizó y dirigió un masivo boicot de casi un año contra la segregación en los autobuses municipales.

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Martin Luther King

La fama de Martin Luther King se extendió rápidamente por todo el país y enseguida asumió la dirección del movimiento pacifista estadounidense, primero a través de la Southern Cristian Leadership Conference y más tarde del Congress of Racial Equality. Asimismo, como miembro de la Asociación para el Progreso de la Gente de Color, abrió otro frente para lograr mejoras en sus condiciones de vida.

En 1960 aprovechó una sentada espontánea de estudiantes negros en Birmingham, Alabama, para iniciar una campaña de alcance nacional. En esta ocasión, Martin Luther King fue encarcelado y posteriormente liberado por la intercesión de John Fitgerald Kennedy, entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, pero logró para los negros la igualdad de acceso a las bibliotecas, los comedores y los estacionamientos.

En el verano de 1963, su lucha alcanzó uno de sus momentos culminantes cuando encabezó una gigantesca marcha sobre Washington, en la que participaron unas doscientas cincuenta mil personas, ante las cuales pronunció uno de sus más bellos discursos por la paz y la igualdad entre los seres humanos. Él y otros representantes de organizaciones antirracistas fueron recibidos por el presidente Kennedy, quien se comprometió a agilizar su política contra el segregacionismo en las escuelas y en la cuestión del desempleo, que afectaba de modo especial a la comunidad negra.

No obstante, ni las buenas intenciones del presidente, quien moriría asesinado meses más tarde, ni el vigor ético del mensaje de King, Premio Nobel de la Paz en 1964, parecían suficientes para contener el avance de los grupos nacionalistas de color contrarios a la integración y favorables a la violencia, como Poder Negro, Panteras Negras y Musulmanes Negros. La permeabilidad de los colectivos de color, sobre todo de los que vivían en los guetos de Nueva York y de otros estados del norte, a la influencia de estos grupos violentos, ponía en peligro el núcleo del mensaje de King, el pacifismo.

En marzo de 1965 encabezó una manifestación de miles de defensores de los derechos civiles que recorrieron casi un centenar de kilómetros, desde Selma, donde se habían producido actos de violencia racial, hasta Montgomery. La lucha de Martin Luther King tuvo un final trágico: el 4 de abril de 1968 fue asesinado en Memphis por James Earl Ray. Mientras se celebraban sus funerales en la iglesia Edenhaëser de Atlanta, una ola de violencia se extendió por todo el país. Ray, detenido por la policía, se reconoció autor del asesinato y fue condenado con pruebas circunstanciales. Años más tarde se retractó de su declaración y, con el apoyo de la familia King, pidió la reapertura del caso y la vista de un nuevo juicio.

Biografia detallada: Martin Luther King, Jr

Nacimiento y familia

Martin Luther King, hijo, nació al mediodía del martes 15 de enero de 1929, en la casa de la familia, cita en la avenida Auburn #501. N.E, en la ciudad de Atlanta, estado de Georgia. El parto fue atendido por el Dr. Charles Johnson. Martin Luther King fue el segundo hijo, y primer hijo varón, del Reverendo Martin Luther King, padre; y de Alberta Williams King. Los otros hijos del matrimonio King fueron: Christine King Farris y el Reverendo Alfred Daniel Williams King. Los abuelos maternos de Martin Luther King fueron el Reverendo Adam Daniel Williams, segundo pastor de la Iglesia Ebenezer, y Jenny Parks Williams. Sus abuelos paternos, James Albert y Delia King, eran trabajadores en una granja en Stockbridge, estado de Georgia.
Martin Luther King, hijo. se casó el 18 de Junio de 1953, con Coretta Scott, la hija menor de Obadiah y Bernice McMurray Scott, de la ciudad de Marion, en el estado de Alabama. La ceremonia matrimonial tuvo lugar en el jardín de la casa de la familia Scott en Marion. El Reverendo King, padre, dirigió la ceremonia. También participaron la señora Edythe Bagley, hermana de la señora King, quien fue la dama de honor, y el Reverendo A.D. King, hermano de Martin Luther King, hijo, testigo de Martin Luther King.
El Dr y la señora King tuvieron cuatro hijos:
·  Yolanda Denise (nacida el 17 de noviember de 1955, en Montgomery, estado de Alabama)
·  Martin Luther III (nacido el 23 de octubre de 1957, en Montgomery, estado de Alabama)
·  Dexter Scott (nacido el 30 de enero de 1961 en Atlanta, estado de Georgia)
·  Bernice Albertine (nacida el 28 de marzo de 1963 en Atlanta, estado de Georgia)

Educación

Martin Luther King, hijo, comenzó sus estudios en Yonge Street Elementary School , una escuela de educación primaria, ubicada en la ciudad de Atlanta, estado de Georgia. Luego matriculó en otra escuela primaria. Esta vez sería la David T. Howard. Además asistió a la Atlanta University Laboratory School (Escuela laboratorio de la Universidad de Atlanta), y a Booker T. Washington High School (preuniversitario). A la edad de 15 años, fue promovido para Morehouse College , sin haber terminado el noveno ni el duodécimo grado, y sin haberse graduado formalmente de Booker T. Washington; debido a las altas calificaciones obtenidas en el examen para la entrada a la universidad durante su penúltimo año de preuniversitario.
En 1948 se gradúa como Licenciado en Sociología en Morehouse College. Ese mismo año, matriculó para estudiar en el Seminario Teológico de Crozer Theological Seminary, en la ciudad de Chester, estado de Pennsylvania. Mientras estudiaba en Crozet, cursaba estudios en la Universidad de Pennsylvania. Fue seleccionado presidente de los estudiantes de último año, y fue el encargado de pronunciar el discurso de graduación. Obtuvo el premio Pearl Plafker por ser el estudiante mas sobresaliente. Además, se ganó la posibilidad de realizar estudios en la universidad que quisiera. Le fue otorgado el grado de Bachelor of Divinity de Crozer en 1951.
En septiembre del año 1951, Martin Luther King comenzó los estudios para obtener el doctorado en Teología Sistemática en la Universidad de Boston, donde también exploró la estrategia de Mahatma Gandhi para un cambio social no-violento. También cursó estudios en la Universidad de Harvard. En 1955 presentó su disertación conocida como, "A Comparison of God in the Thinking of Paul Tillich and Henry Wieman", y recibió, el 5 de junio de 1955, el título de Doctor en Filosofía en Teología Sistemática de la Universidad de Boston.

Grados Honorarios

1957
Doctor en Letras, Morehouse College
Doctor en Leyes, Universidad Haward
Doctor en Divinidad, Seminario Teológico de Chicago
1958
Doctor en leyes, Morgan State College
Doctor en Humanidades, Central State College
1959
Doctor en Divinidad, Universidad de Boston
1961
Doctor en Leyes, Universidad Lincoln
Doctor of Laws, Universidad de Bridgeport
1962
Doctor en Leyes Civiles, Bard College
1963
Doctor en Letras, Keuka College
1964
Doctor en Divinidad, Wesleyan College
Doctor en Leyes, Seminario teológico Judío
Doctor en Leyes, Universidad Yale
Doctor en divinidad, Springfield College
1965
Doctor en Leyes, Universidad Hofstra
Doctor en Letras, Oberlin College
Doctor en Ciencias Sociales, Universidad Libre de Amsterdam
Doctor en Divinidad, St. Peter's College
1967
Doctor en Leyes Civiles, Universidad de New Castle Upon Tyne
Doctor en Leyes, Grinnell College, en la ciudad de Grinnell, estado de Iowa
Martin Luther King se inició en el pastorado cristiano y fue ordenado en febrero de 1948, a la edad de diecinueve años, en la Iglesia Bautista Ebenezer, en la ciudad de Atlanta, estado de Georgia. Inmediatamente se convirtió en pastor auxiliar de la Iglesia Ebenezer. Luego de concluir sus estudios en la Universidad de Boston, aceptó el llamado de la Iglesia Bautista de la Avenida Dexter en la ciudad de Montgomery, estado de Alabama. Fue pastor de esta iglesia desde septiembre de 1954 hasta noviembre de 1959, fecha en que renunció a esta función para trasladarse a la ciudad de Atlanta y dirigir las actividades de la Conferencia de Líderes Cristianos del Sur. Desde 1960 hasta su muerte en 1968, actuó como co-pastor junto a su padre en la Iglesia Bautista Ebenezer, y como presidente de la Conferencia de Líderes Cristianos del Sur.
El Dr. King fue una figura central en el Movimiento pro Derechos Civiles. Fue elegido Presidente de la Asociación para el Mejoramiento de Montgomery, la organización responsable del éxito del Boicot de los Ómnibus en Montgomery, que duró 381 desde 1955 hasta 1956. Fue arrestado treinta veces por su participación en actividades en defensa de los derechos civiles. Fue fundador y presidente de la Conferencia de Líderes cristianos del Sur desde 1957 hasta 1968. Fue además vicepresidente del Congreso Sindical de Enseñanza Bautista y Escuela Dominical nacional de la Convención Bautista Nacional. Fue miembro de varias juntas directivas nacionales y locales, y miembro de juntas de fideicomisarios de varias agencias e instituciones. El Dr. King fue electo para formar parte de varias sociedades de renombre entre las que aparece la prestigiosa Academia Americana de Artes y Ciencias.

Premios

El Dr. King recibió varios cientos de premios por su liderazgo en el Movimiento por los Derechos Civiles. Entre ellos se encuentran:
·  1957, Seleccionado por la revista Time, una de las personalidades mas sobresalientes del año
·  1957, Ubicado en la lista de Who's Who in America
·  1957, La Medalla Spingarn , otorgada por NAACP
·  1957, El Premio Russwurm otorgado por National Newspaper Publishers
·  1958, Premio Second Annual Achievement - otorgado por la Asociación Guardian del Departamento de Policía de Nueva York
·  1959, La Revista Link de Nueva Dehli, India, ubicó al Dr. King en la lista de las dieciséis personas que más han contribuido al avance de la libertad durante 1959
·  1963, Nombrado Hombre del Año por la revista Time, 1963
·  1963, Nombrado Americano de la Década por el Sindicato Internacional de Trabajadores de Tintorería y Lavandería
·  1964, Premio John Dewey, otorgado por la Federación Unida de Maestros
·  1964, Premio John F. Kennedy, otorgado por el Consejo Interracial Católico de Chicago
·  1964, Premio Nobel de la Paz. A la edad de 35 años, el Dr. King fue el hombre más joven, el segundo norteamericano y el tercer Negro premiado con el Premio Nobel de la Paz
·  1968, Premio Marcus Garvey por los Derechos Humanos, presentado por el Gobierno de Jamaica (póstumo)
·  1968, Premio Rosa L. Parks , presentado por la Conferencia de Líderes Cristianos del Sur (póstumo)
Los premios mencionados anteriormente y otros se encuentran en los Archivos de Martín Luther King, Centro para el Cambio Social No-violento, Inc. en Atlanta, Georgia.
El Dr. Martin Luther King, hijo. fue una personalidad esencial de la era moderna. Sus conferencias y señalamientos condujeron la preocupación y encendieron la conciencia de toda una generación; los movimientos y marchas que dirigió lograron cambios significativos en el modo de vida norteamericano; su entrega valiente y desinteresada dio una dirección a trece años de actividades por los derechos civiles; su liderazgo carismático inspiró a hombres y mujeres, jóvenes y viejos, en el país y fuera del mismo.
El concepto de pertenencia del Dr. King ofreció a los Negros y a los pobres un nuevo significado de valor y dignidad. Su filosofía de la acción directa no-violenta, y sus estrategias para un cambio social racional y no destructivo, galvanizaron la conciencia de esa nación y reordenó sus prioridades. La ley del Derecho al voto aprobada en 1965, por ejemplo, fue discutida en el congreso como resultado de la marcha desde Selma hacia Montgomery. Su sabiduría, sus palabras, sus acciones, su compromiso, y sus sueños por lograr una forma de vida, se entremezclan con la experiencia norteamericana.
Entre sus discursos más famosos se destacan: el ofrecido durante la marcha en Washington DC en 1963, su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz, su último sermón ofrecido en la Iglesia Bautista Ebenezer, y su último discurso ofrecido en Memphis (He estado en la cima de la montaña). La Carta desde la Cárcel de Birmingham se encuentra entre los documentos más importantes de los Estados Unidos.

Muerte

El Dr. King recibió un disparo mientras se encontraba parado en el balcón del Motel Lorraine, en la ciudad de Memphis, estado de Tennessee, el 4 de abril de 1968. James Earl Ray fue arrestado en Londres, Inglaterra, el 8 de junio de 1968, acusado de haberle disparado el Dr. King, por lo que fue enviado a Memphis, Tennessee para ser juzgado por el asesinato del Dr. King. El 9 de marzo de 1969, antes de presentarse a juicio, se declaró culpable y fue sentenciado a 99 años de prisión en la Prisión Estatal de Tennessee. Martín Luther King había ido a Memphis para ayudar a conducir una protesta organizada por los trabajadores de Servicios Sanitarios Comunales en relación con los bajos salarios y las inaceptables condiciones de trabajo.
El 8 de diciembre de 1999, un jurado compuesto por doce ciudadanos de la ciudad de Memphis, Condado de Shelby, Tennessee, determinaron en el caso Coretta Scott King, Martin Luther King, III, Bernice King, Dexter Scott King y Yolanda King Vs. Loyd Jowers y otros conspiradores desconocidos, que Loyd Jowers y agencies gubernamentales entre las que se encontraban la Ciudad de Memphis, estado de Tennessee, y el gobierno federal, tomaron parte en la conspiración de asesinato del Dr. Martin Luther King, hijo.
Los servicios fúnebres tuvieron lugar el 9 de abril de 1968 en la Iglesia Bautista Ebenezer, en Atlanta, y en las áreas de Morehouse College, mientras el Presidente de los Estados Unidos declaraba día de duelo nacional y que las banderas hondearan a media hasta. La tumba del Dr. King se encuentra ubicada en la Plaza de la Libertad, rodeada por el Complejo Freedom Hall del Centro para el Cambio Social no-violento ¨Martin Luther King, Jr.¨ El sitio histórico del Dr. Martin Luther King, hijo., que abarca un área de 23 acres, fue reconocido como un Señalización Histórica Nacional, el 5 de Mayo de 1977, y fue nombrado Sitio Histórico Nacional el 10 de octubre de 1980, por el Departamento del Interior de los Estados Unidos.

Publicaciones

Aunque estuvo extremadamente involucrado con su familia, su Iglesia, con la Conferencia de Líderes Cristianos del Sur, en actividades por la paz y la justicia, en sus viajes por el mundo, y en sus muchos compromisos para ofrecer discursos; el Dr. King escribió seis libros y numerosos artículos. Sus volúmenes incluyen:
·  Stride Toward Freedom, (New York: Harper & Row, 1958). La historia del boicot de los ómnibus en Montgomery.
·  The Measure of a Man, (Philadelphia: Pilgrim Press, 1959). Una selección de sermones.
·  Why We Can't Wait, (New York: Harper & Row, 1963). La historia de la campaña de Birmingham.
·  Strength to Love, (New York: Harper & Row, 1963). Una selección de sermones.
·  Where Do We Go From Here: Chaos or Community? (New York: Harper & Row, 1967). Reflexiones sobre los problemas del mundo actual, la carrera nuclear armamentista, etc.
·  The Trumpet of Conscience, (New York: Harper & Row, 1968). La conferencias de Massey. Patrocinadas por Canadian Broadcasting Corporation. (Postumo).

SU FAMOSO DISCURSO:
ESCUCHELO Y LEALO:

 

texto íntegro de su discurso:

Tengo un sueño
Por Martin Luther King, Jr.
Discurso leído en las gradas del Lincoln Memorial durante la histórica Marcha sobre Washington
Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.

Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.

Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.

También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.

Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.

1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia.

Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.

Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán satisfechos?"

Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".

Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.

Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.

Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".

Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".

Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.

Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.

Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.

Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.

Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".

Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"



Washington, DC
28 de agosto de 1963